HUGO OTERO
Poeta recién llegado
El poeta disfruta la espera
aguardando el momento genial,
ese instante de gloria placentera
que no pude lograr lo venal.
Ya está pronta la hora sublime,
lo sabe y espera callado
que despierte ese don que en él vive.
El instante sutil a llegado,
de su mente nacen por encanto
las palabras de un nuevo poema.
Un papel, blanco manto
de su humilde mesa de poeta
se abre franco a su mano temblorosa
y por una larga y ancha veta
comienza a surgir al fin la prosa.