Extravagante
Poeta recién llegado
El sol cae como un verso sin rima,
la luna es un fragmento de vidrio roto
en el mar de un sueño irreal,
donde el tiempo es una espiral que nunca acaba.
El viento no existe, sólo sus huellas
bailando en un espacio vacío,
y las estrellas se pintan con el agua
que no pertenece a ningún río.
Las montañas susurran secretos
en un idioma que ni el silencio conoce,
mientras las raíces suben al cielo,
y los árboles dibujan sombras en el aire.
Caminamos sobre un suelo hecho de recuerdos
que aún no han nacido,
y las palabras se desintegran
como polvo de un pensamiento olvidado.
El color no tiene forma ni límite,
se derrama como tinta sobre el espacio,
y en este lienzo de inexistencia,
somos la pregunta sin respuesta,
el eco de un futuro que nunca llega.
La gravedad no es más que una ilusión
que se disuelve en un sueño compartido,
y el universo, una película que nadie ha visto,
se proyecta en los ojos de quienes olvidan.
la luna es un fragmento de vidrio roto
en el mar de un sueño irreal,
donde el tiempo es una espiral que nunca acaba.
El viento no existe, sólo sus huellas
bailando en un espacio vacío,
y las estrellas se pintan con el agua
que no pertenece a ningún río.
Las montañas susurran secretos
en un idioma que ni el silencio conoce,
mientras las raíces suben al cielo,
y los árboles dibujan sombras en el aire.
Caminamos sobre un suelo hecho de recuerdos
que aún no han nacido,
y las palabras se desintegran
como polvo de un pensamiento olvidado.
El color no tiene forma ni límite,
se derrama como tinta sobre el espacio,
y en este lienzo de inexistencia,
somos la pregunta sin respuesta,
el eco de un futuro que nunca llega.
La gravedad no es más que una ilusión
que se disuelve en un sueño compartido,
y el universo, una película que nadie ha visto,
se proyecta en los ojos de quienes olvidan.