claya
Poeta asiduo al portal
Mi realidad adyacente, habita en ti,
no son fabulas alegóricas, ni delirios
otoñales escondidos y olvidados.
Tiene algo de serenidad, paz,
grandeza espiritual y sabiduría,
aunque mucho más de pasión carnal.
Te siento a veces épico, soñador,
sensato y arriesgado,
En otras instancias, dulce, adolescente
y gran conversador
Mis sueños se pierden en ti, y retoman
con el viento, como recuerdos de tiempos
escondidos en la nostalgia de una primaveral edad.
Somos eso levedad, caprichos de lo vientos,
espíritus dormidos despertados por la melancolía
de insistentes decretos repetidos
La invención del frenesí, imágenes semejantes,
categorías repetidas, lucidez de adultos,
coincidimos en el escenario de la vida,
y ahora somos infinito lazos humanos
ubicados en el centro de los tiempos
que encontraron su identidad en nosotros dos
no son fabulas alegóricas, ni delirios
otoñales escondidos y olvidados.
Tiene algo de serenidad, paz,
grandeza espiritual y sabiduría,
aunque mucho más de pasión carnal.
Te siento a veces épico, soñador,
sensato y arriesgado,
En otras instancias, dulce, adolescente
y gran conversador
Mis sueños se pierden en ti, y retoman
con el viento, como recuerdos de tiempos
escondidos en la nostalgia de una primaveral edad.
Somos eso levedad, caprichos de lo vientos,
espíritus dormidos despertados por la melancolía
de insistentes decretos repetidos
La invención del frenesí, imágenes semejantes,
categorías repetidas, lucidez de adultos,
coincidimos en el escenario de la vida,
y ahora somos infinito lazos humanos
ubicados en el centro de los tiempos
que encontraron su identidad en nosotros dos