Antonietta
Poeta asiduo al portal
INFIERNO
Hoy me di cuenta de quien soy; una partícula de polvo en medio de un desierto de soledad.
Camino por una senda infinita llena de amargos pesares, sufrimientos y tristezas.
Llevo conmigo una gran piedra de culpa en la espalda, y azotes de gran dolor en todo el cuerpo.
Busco una felicidad inexistente, un amor mentiroso y una amistad falsa.
Mientras sigo mi vida consigo sueños que se vuelven pesadillas que me persiguen por toda la eternidad; la ilusión del paraíso se convierte en un verdadero infierno que nunca llega a su fin.
Una oleada de mentiras acechan mi camino, mis recuerdos me atormentan y mi futuro es incierto, porque todo aqui, en este mundo, es falso.
Almas solitaras y tristen caminan a mi lado, no nos hablamos, parecierda como si no nos viéramos, la ocuridad es nuestro acompañante eterno.
Vamos directo al limbo de nuestros pensamientos, no hay marcha atrás, pues el camino se pierde a nuestras espaldas.
Traiciones en mi cara, cada vez se vuelven más comunes, sólo consigo tranquilizarme por la vana idea de una muerte segura, sin dolor y rápida.
Mi rostro demacrado y envejecido se vuelve ordinario, como los demás.
Los pasos con los que camino son lentos, porque el gran dolor que llevo conmigo no me deja cruzar este infierno con rapidez, para por fin llegar a mi muerte.
Sería como que las almas caídas en el transcurso de la vida quisieran vengar su sufrimiento, torturar a los vivos, y no dejar dormir a las ánimas que quedan vagando por el limbo.
Conseguir terminar el recorrido es volverse un Dios, pero somos tan débiles a la tentación, que las trampas que se nos ponen en el camino, nos atrapan y no nos dejan continuar.
Pensar que esto es vivir, es sólo una remota idea de optimismo, porque en realidad somos sólo cuerpos que represan un alma sin perdón alguno.
Nos poseen para ganar el paraíso, es decir, el purgatorio que nos lleva la felicidad mediante el sacrificio, la sangre de cada cuerpo se derrama al morir; ese es el fin de nuestras almas, acabar con nosotros, para así conseguir lo que quieren.
La maldad las domina, la oscuridad es su vida, sólo piensan en matar y causar mucho dolor a los caminantes del limbo.
Todos vamos a una dirección, la perdición total del mundo, cegados de la verdad, los depredadores nos buscan, nos tentan y nos comen.
La avaricia de cada ser abre caminos al limbo de una manera sorprendente; los pecaminosos estan felices ahí, nade llega mucho más alla.
Y como yo soy parte de este infierno, tendré el mismo final, y al morir, mi diabólica alma buscar,a otro cuerpo que atormentar, hasta que expire y el ciclo de la muerte reinará.
No hay escapatoria, el mal nos rodea, piensa cada movimiento que hacen los vivos, sólo para lograr un almas más que atormentar y así conseguir la muerte en vida.
El cielo se tornará rojo y lloverá sangre, las lágrimas se convertiran en veneno y ya no habrá un sol que nos alumbre.
Oscuridad eterna hasta el fin de nuestros días.