.Sebastian.
Poeta recién llegado
Aquí se refracta la mudez de los gritos
en el cilicio de la mañana en las venas
con ese ritual de incredulidad
el que te mojas siempre la espera.
Y llueve, llueve lo mismo aquí dentro que fuera.
Y el alma, aprende de la inefable lengua
que la flagela.
Y los miembros arden sin poder incinerarse.
Ahora sé del ilegible sentir
que vive, que muere, que despedaza,
que se erosiona,
que es y que será nada.
en el cilicio de la mañana en las venas
con ese ritual de incredulidad
el que te mojas siempre la espera.
Y llueve, llueve lo mismo aquí dentro que fuera.
Y el alma, aprende de la inefable lengua
que la flagela.
Y los miembros arden sin poder incinerarse.
Ahora sé del ilegible sentir
que vive, que muere, que despedaza,
que se erosiona,
que es y que será nada.