Barzagath
Poeta recién llegado
Implacable, vil verso,
cuyo aire indolente,
se riega imponente,
evocando lo perverso.
Las fisuras del alma,
que visten con finura
un estigio de atadura
raptando toda calma
De la cual finges estupor,
¡Ah! infame madrugada
condena de un ardor,
naciendo quejumbroso
como la migraña sepultada
en un cerebro rencoroso.
Barzagath, Buena Luna.
cuyo aire indolente,
se riega imponente,
evocando lo perverso.
Las fisuras del alma,
que visten con finura
un estigio de atadura
raptando toda calma
De la cual finges estupor,
¡Ah! infame madrugada
condena de un ardor,
naciendo quejumbroso
como la migraña sepultada
en un cerebro rencoroso.
Barzagath, Buena Luna.
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