• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Impostor

Rosendo Ruiz

Poeta recién llegado
Ya no puedo más,
desearía no haberte visto
aquella fría tarde,
con tu pelo rubio,
tus pintas góticas
y tu media sonrisa
que me hipnotiza
cada vez que te veo.

¿Por qué no puedo
simplemente ser normal?
Y dejar de creer que
si no existo es mejor
para mí y los demás,
ojalá pudiera amarte
más de lo que me odio
a mí y a mis reflejos.

Soy un eterno resplandor,
un perfecto impostor.
Una pieza mal impresa
en el rompecabezas que
tenemos vos y yo.

Por favor, no mientas,
¿Acaso estarías con alguien
que no puede escapar
de su propio cinismo,
de su propia sombra,
que se ríe de su dolor
y llora en silencio cuando
no se está desangrando?

¿Podés entenderme
o sos como todos los demás?
Con sus vidas llenas
de alegre ignorancia,
de grandes esperanzas,
esperando jubilarse
y morirse en un jardín
repleto de nostalgias.

Soy un eterno resplandor,
un perfecto impostor.
Una pieza mal impresa
en el rompecabezas que
tenemos vos y yo.

Ya es costumbre
verme al espejo y decir:
Qué feo estás hoy,
ya deberías afeitarte,
ya deberías aislarte...
ya deberías matarte,
así ya no tendrías
nada que despreciar.
 
Ya no puedo más,
desearía no haberte visto
aquella fría tarde,
con tu pelo rubio,
tus pintas góticas
y tu media sonrisa
que me hipnotiza
cada vez que te veo.

¿Por qué no puedo
simplemente ser normal?
Y dejar de creer que
si no existo es mejor
para mí y los demás,
ojalá pudiera amarte
más de lo que me odio
a mí y a mis reflejos.

Soy un eterno resplandor,
un perfecto impostor.
Una pieza mal impresa
en el rompecabezas que
tenemos vos y yo.

Por favor, no mientas,
¿Acaso estarías con alguien
que no puede escapar
de su propio cinismo,
de su propia sombra,
que se ríe de su dolor
y llora en silencio cuando
no se está desangrando?

¿Podés entenderme
o sos como todos los demás?
Con sus vidas llenas
de alegre ignorancia,
de grandes esperanzas,
esperando jubilarse
y morirse en un jardín
repleto de nostalgias.

Soy un eterno resplandor,
un perfecto impostor.
Una pieza mal impresa
en el rompecabezas que
tenemos vos y yo.

Ya es costumbre
verme al espejo y decir:
Qué feo estás hoy,
ya deberías afeitarte,
ya deberías aislarte...
ya deberías matarte,
así ya no tendrías
nada que despreciar.
El arrepentimiento por un encuentro romántico del pasado que nos dejó profundamente afectado, sólo lo resuelve el amor.

Saludos
 
Atrás
Arriba