IMAGINAR UN INSTANTE, OÍR LA MÚSICA EXTREMA
I)
Imaginar un instante,
crepúsculo de perlas en sobrealiento
corazón sostenido por hilos de nácar.
Mecido voy
entre la lámina de las brisas.
Acariciado estoy
en la fragilidad de tus perfiles.
crepúsculo de perlas en sobrealiento
corazón sostenido por hilos de nácar.
Mecido voy
entre la lámina de las brisas.
Acariciado estoy
en la fragilidad de tus perfiles.
Sostenida,
mecida,
acariciada.
Bella para ir a rescatar el diente,
colmillo de las calmas del cariño,
poder de las estelas puntiagudas
que se mezclan en sangre y aromas.
mecida,
acariciada.
Bella para ir a rescatar el diente,
colmillo de las calmas del cariño,
poder de las estelas puntiagudas
que se mezclan en sangre y aromas.
Tú en mis paisajes de musgo desdoblado
donde las filigranas se adoran con brindis
del vino brotado de tus labios nómadas;
quiero confundirme en su blancura,
aromas de plata en baño de abrazos
para ser origen de ese paraíso fértil
entre tus hilos de horizontes amables.
II)
Oigo la música extrema,
presencia de tu olor escrito.
Escribo en la sombra débil
negra sensibilidad mágica.
Mis palabras,
sin labio mordido,
son esperas que nunca saben
pero dicen tu nombre besando,
ascienden en su ausencia,
reconstruyen lo que pienso,
son garganta de viajero desierto
hacia tu cuerpo dormido en lirios.
presencia de tu olor escrito.
Escribo en la sombra débil
negra sensibilidad mágica.
Mis palabras,
sin labio mordido,
son esperas que nunca saben
pero dicen tu nombre besando,
ascienden en su ausencia,
reconstruyen lo que pienso,
son garganta de viajero desierto
hacia tu cuerpo dormido en lirios.
Y en esa picadura de la noche
puedo inquieto desprenderme,
entre el veneno de solares monjes
presagio de belleza cruda, ligera
ladera de ternuras, rosa de seda,
canon de grato amor de luces.
¡Ven!
Rompe mis cristales
visita mis paisajes,
traza en mis interiores
y acaricia sus sollozos
para ser lágrima de cielos plegados,
para recibir mi voz sutil y amanecida.
puedo inquieto desprenderme,
entre el veneno de solares monjes
presagio de belleza cruda, ligera
ladera de ternuras, rosa de seda,
canon de grato amor de luces.
¡Ven!
Rompe mis cristales
visita mis paisajes,
traza en mis interiores
y acaricia sus sollozos
para ser lágrima de cielos plegados,
para recibir mi voz sutil y amanecida.
* * * * *
luzyabsenta
Última edición: