CasR
Poeta recién llegado
El invierno suspirando desde tu cuello
habitando a medio metro del suelo
bajo la sed y la sombra
cubriendo el jardín de naranjos
erguidos en la frente
verticales e insomnes vigilando los sueños y recuerdos
La imágen congelada en el espejo
desnuda sus hielos y se deshace
exhausta en la noche
dibujando el silencio, ese que no rompes
Cómo hacerla música en los sueños?
volviéndose cometa en el iris muerto
cómo no recordar la distancia
entre su tiempo y mi cuerpo
Tantos labios partidos por el frio
consumidos en la arena e hinchados de luz
tantos pasos perdidos en la memoria
respirando del grito que los forma
señalando los rostros queridos
sueños y ahorcados lejanos
el calor ausente dibujado en entrecortados latidos
La sangre en la lámpara
cosechada despacio
con todas sus huellas y distancias
al ritmo constante de las estrellas
junto al sol descascarado
de miradas pasajeras y murmullos petrificados
de ojos colapsados con incógnita abierta y lapso roto
regreso en el eco de mis manos
mudas manos enterradas sin altura ni abrigo
mirando confusamente el detalle olvidado
la silueta perdida en la esquina
o el silencio tejido en la alcoba
donde solía buscar regresos
roidos en secreto
donde solía verte abriéndote las venas
diciendo mi nombre y perdiendo el tacto
La imágen congelada en el espejo
desnuda sus hielos y se deshace
exhausta en la noche
dibujando el silencio,
ese que te llevas con tus labios
habitando a medio metro del suelo
bajo la sed y la sombra
cubriendo el jardín de naranjos
erguidos en la frente
verticales e insomnes vigilando los sueños y recuerdos
La imágen congelada en el espejo
desnuda sus hielos y se deshace
exhausta en la noche
dibujando el silencio, ese que no rompes
Cómo hacerla música en los sueños?
volviéndose cometa en el iris muerto
cómo no recordar la distancia
entre su tiempo y mi cuerpo
Tantos labios partidos por el frio
consumidos en la arena e hinchados de luz
tantos pasos perdidos en la memoria
respirando del grito que los forma
señalando los rostros queridos
sueños y ahorcados lejanos
el calor ausente dibujado en entrecortados latidos
La sangre en la lámpara
cosechada despacio
con todas sus huellas y distancias
al ritmo constante de las estrellas
junto al sol descascarado
de miradas pasajeras y murmullos petrificados
de ojos colapsados con incógnita abierta y lapso roto
regreso en el eco de mis manos
mudas manos enterradas sin altura ni abrigo
mirando confusamente el detalle olvidado
la silueta perdida en la esquina
o el silencio tejido en la alcoba
donde solía buscar regresos
roidos en secreto
donde solía verte abriéndote las venas
diciendo mi nombre y perdiendo el tacto
La imágen congelada en el espejo
desnuda sus hielos y se deshace
exhausta en la noche
dibujando el silencio,
ese que te llevas con tus labios