IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Manufacturamos el dolor,
embellecemos la sangre,
simulando que todo cielo es vientre,
que todo pensamiento es carne,
vivenciamos anocheceres gélidos,
en donde hasta los suspiros se congelan,
amaneciendo con el ahorcamiento del sol,
dudamos del día,
y nos preguntamos, fatigados,
cuando será el último día,
la última noche,
de toda esta existencia hundida en el futuro.
embellecemos la sangre,
simulando que todo cielo es vientre,
que todo pensamiento es carne,
vivenciamos anocheceres gélidos,
en donde hasta los suspiros se congelan,
amaneciendo con el ahorcamiento del sol,
dudamos del día,
y nos preguntamos, fatigados,
cuando será el último día,
la última noche,
de toda esta existencia hundida en el futuro.