IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Mi corazón en mi mano,
desgarro toda razón,
con la ira de mis pesadillas,
desangrándose está mi ser,
corrompiéndose desde fuera,
drenándose y exprimiéndose
como si mi alma se autovomitase,
caen mis órganos,
hacia una profundidad desconocida,
atados están mis ojos,
a los tejidos de mis desgracias,
cuantas falencias dictan,
seres sin ojos,
seres que aún percibiendo,
hacen del escarmiento, eternidad,
cuantas calamidades crean,
astros que obedecen leyes,
que provocan infiernos inhabitables,
en las palmas de planetas quebrados,
serán sus suelos, vida,
cuando el sufrimiento
encuentre una manera de nacer,
cuento tardes que pierden su luz,
cuento nubes que se entremezclan,
en una orgía inmensa de sangre,
cuentan falacias,
mis pulmones aún pueden detectar,
como todo suspiro se hace hielo,
frío más gélido que todo mar muerto,
se sumerge mi consciencia,
y navega sin brújula,
hacia los confines de sus percepciones,
de un espacio que juega con la ilusión
de desaparecerse.
desgarro toda razón,
con la ira de mis pesadillas,
desangrándose está mi ser,
corrompiéndose desde fuera,
drenándose y exprimiéndose
como si mi alma se autovomitase,
caen mis órganos,
hacia una profundidad desconocida,
atados están mis ojos,
a los tejidos de mis desgracias,
cuantas falencias dictan,
seres sin ojos,
seres que aún percibiendo,
hacen del escarmiento, eternidad,
cuantas calamidades crean,
astros que obedecen leyes,
que provocan infiernos inhabitables,
en las palmas de planetas quebrados,
serán sus suelos, vida,
cuando el sufrimiento
encuentre una manera de nacer,
cuento tardes que pierden su luz,
cuento nubes que se entremezclan,
en una orgía inmensa de sangre,
cuentan falacias,
mis pulmones aún pueden detectar,
como todo suspiro se hace hielo,
frío más gélido que todo mar muerto,
se sumerge mi consciencia,
y navega sin brújula,
hacia los confines de sus percepciones,
de un espacio que juega con la ilusión
de desaparecerse.
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