Jose- Miguel
Poeta asiduo al portal
Sabes, entrare:
De parte de que duda vienes
de parte de nadie vengo
Dime tu, acaso pretendes ser
O solo vas por ósculos cargados
De ignominia, y nefastos suspiros
A que le escribes, déjalo
Si ya sabes que al final
Todo se torna lúgubre y sombrío
Si…
¿Y tú quién eres?
¿ Un montón de preguntas?
Soy aquel dédalo que dejaste,
Del cual no saliste,
Por falta de respuestas,
Las cuales no tienes
En mi Yo en silencio
Yace oculta esa verdad
Pregúntale tú…
No…Le temo, le temo, le temo
Porque Él no pensó dos veces
En venir a rescatarme;
Acepto su voluntad,
Y derramo su sangre por ello
Y tú estuviste ahí, viéndolo derramarse
Soñando con morir,
Perdonando un mundo;
Que no le conocía
Si todo no es poesía
De donde crees que saliste tú
Verso divino, son tus ojos
Tu cuerpo, es el soneto más hermoso
Que El padre, declamo
Cuando te hizo con su boca
Luego suspiro,
Y he ahí; tu Alma.
No me digas, no…
No me digan, No… no me lo digan
Que deje de pensar, en lo dulce de sus versos
De parte de que duda vienes
de parte de nadie vengo
Dime tu, acaso pretendes ser
O solo vas por ósculos cargados
De ignominia, y nefastos suspiros
A que le escribes, déjalo
Si ya sabes que al final
Todo se torna lúgubre y sombrío
Si…
¿Y tú quién eres?
¿ Un montón de preguntas?
Soy aquel dédalo que dejaste,
Del cual no saliste,
Por falta de respuestas,
Las cuales no tienes
En mi Yo en silencio
Yace oculta esa verdad
Pregúntale tú…
No…Le temo, le temo, le temo
Porque Él no pensó dos veces
En venir a rescatarme;
Acepto su voluntad,
Y derramo su sangre por ello
Y tú estuviste ahí, viéndolo derramarse
Soñando con morir,
Perdonando un mundo;
Que no le conocía
Si todo no es poesía
De donde crees que saliste tú
Verso divino, son tus ojos
Tu cuerpo, es el soneto más hermoso
Que El padre, declamo
Cuando te hizo con su boca
Luego suspiro,
Y he ahí; tu Alma.
No me digas, no…
No me digan, No… no me lo digan
Que deje de pensar, en lo dulce de sus versos