Dark Shadowlord
Poeta recién llegado
Querido diario:
Hoy se ha ido otro compañero de la escuela, estábamos en medio del sermón del amable padre que viene cada día. Mientras el padre hablaba un niño levantó su mano, y le pregunto al padre que cómo estaban tan seguros de que Dios había creado el mundo, si ninguno de ellos había estado allí. En cuanto oímos la pregunta nos horrorizamos, ¿cómo se atrevía a dudar de las palabras del padre?, ¿cómo osaba cuestionar las Sagradas Escrituras? De inmediato llegaron nuestros queridos protectores, los soldados del Rey y se llevaron al niño blasfemo a la cárcel.
Las llamas de la hoguera ya casi se apagan, hemos ido esta tarde a observar la ejecución, debo confesarte que cada vez que voy a una me gustan más, me hubiera gustado presentarme como sacerdote para poder presenciarlas más de cerca.
Pero algo horrible ha pasado, amigo, las palabras de ese niño metieron unas repugnantes dudas en mi cabeza, ¿y si tenía razón?, no podía quitarme esa pregunta de la cabeza, así que le comenté a mi madre, y ella le dijo a mi padre, de inmediato fueron a ver al sacerdote, y me ha dicho que yo estoy también contaminada con los demonios, mi madre comenzó a llorar, pues ella soñaba con el día en que me convirtiera una señorita y me casara con el príncipe, mi padre dijo que no soportaría estar con alguien poseída, pero el amable sacerdote nos ha dicho que hay un método para purificarme, me dijo que el fuego de la hoguera lava los pecados. ¡Dios lo bendiga! querido diario, aquí me encuentro en la celda escribiéndote esto, me dijeron que pronto me liberarían de mis males y pecados.
Pero ¡no puedo dejar de pensar en lo que dijo ese niño!, sólo espero que las llamas me hagan digna de entrar al cielo, no sé qué va a ser de mi alma si no lo logro, dame fuerzas, y no dejes que me atormenten las ideas extrañas...
¡Ah! oigo pasos, creo que ya viene el guardia, oh ¡gracias a Dios!, no soporto vivir así, me siento sucia, ya quiero que esto termine, amigo. Ahí voy Dios, ábreme tu puerta...
Hoy se ha ido otro compañero de la escuela, estábamos en medio del sermón del amable padre que viene cada día. Mientras el padre hablaba un niño levantó su mano, y le pregunto al padre que cómo estaban tan seguros de que Dios había creado el mundo, si ninguno de ellos había estado allí. En cuanto oímos la pregunta nos horrorizamos, ¿cómo se atrevía a dudar de las palabras del padre?, ¿cómo osaba cuestionar las Sagradas Escrituras? De inmediato llegaron nuestros queridos protectores, los soldados del Rey y se llevaron al niño blasfemo a la cárcel.
Las llamas de la hoguera ya casi se apagan, hemos ido esta tarde a observar la ejecución, debo confesarte que cada vez que voy a una me gustan más, me hubiera gustado presentarme como sacerdote para poder presenciarlas más de cerca.
Pero algo horrible ha pasado, amigo, las palabras de ese niño metieron unas repugnantes dudas en mi cabeza, ¿y si tenía razón?, no podía quitarme esa pregunta de la cabeza, así que le comenté a mi madre, y ella le dijo a mi padre, de inmediato fueron a ver al sacerdote, y me ha dicho que yo estoy también contaminada con los demonios, mi madre comenzó a llorar, pues ella soñaba con el día en que me convirtiera una señorita y me casara con el príncipe, mi padre dijo que no soportaría estar con alguien poseída, pero el amable sacerdote nos ha dicho que hay un método para purificarme, me dijo que el fuego de la hoguera lava los pecados. ¡Dios lo bendiga! querido diario, aquí me encuentro en la celda escribiéndote esto, me dijeron que pronto me liberarían de mis males y pecados.
Pero ¡no puedo dejar de pensar en lo que dijo ese niño!, sólo espero que las llamas me hagan digna de entrar al cielo, no sé qué va a ser de mi alma si no lo logro, dame fuerzas, y no dejes que me atormenten las ideas extrañas...
¡Ah! oigo pasos, creo que ya viene el guardia, oh ¡gracias a Dios!, no soporto vivir así, me siento sucia, ya quiero que esto termine, amigo. Ahí voy Dios, ábreme tu puerta...