En el eco de las calles sin nombre, se pierde el eco de mi voz y mi ser, entre rostros que no reconocen mi nombre, en un mundo donde ya no sé quién soy ni qué hacer.
¿Dónde quedó la llama que ardía en mi pecho, la pasión que guiaba mis pasos con certeza? Ahora camino en la penumbra de un reflejo, buscando el brillo perdido en la naturaleza.
En el laberinto de espejos distorsionados, mi imagen se desvanece entre sombras, ya no encuentro mi rostro entre los rostros, y mi identidad se pierde en las horas sombrías.
¿Quién soy en este viaje sin mapa ni estrella? ¿Una sombra errante en busca de su luz? En la niebla de mi mente, una voz destella, recordándome quién fui antes de la confusión.
En cada paso busco reconstruir mi camino, encontrar las piezas dispersas de mi identidad, rescatar mi esencia del abismo sin destino, y hallar la verdad en la oscuridad de la realidad.
¿Dónde quedó la llama que ardía en mi pecho, la pasión que guiaba mis pasos con certeza? Ahora camino en la penumbra de un reflejo, buscando el brillo perdido en la naturaleza.
En el laberinto de espejos distorsionados, mi imagen se desvanece entre sombras, ya no encuentro mi rostro entre los rostros, y mi identidad se pierde en las horas sombrías.
¿Quién soy en este viaje sin mapa ni estrella? ¿Una sombra errante en busca de su luz? En la niebla de mi mente, una voz destella, recordándome quién fui antes de la confusión.
En cada paso busco reconstruir mi camino, encontrar las piezas dispersas de mi identidad, rescatar mi esencia del abismo sin destino, y hallar la verdad en la oscuridad de la realidad.