brokenknees
Poeta fiel al portal
Palabras y sueños caóticos,
otras vez buceando en el mar oscuro,
no pertenece a este mundo,
lleno de deseos platónicos.
Iconos del mal y del bien,
perduran en las paredes rasgadas,
rezos e invocaciones de un ser angelicalmente demoniaco,
una lucha inconclusa que parece nunca terminar.
Híbrido exquisito en cadáver,
perplejidad en ojos ajenos,
mientras nace aquel demonio,
con cola de alacrán y corazón de cordero.
Excluyente de la esfera unicolor,
se sienta a pensar buscando su ideal,
proclamando salmos y abriendo el corazón,
rompiendo el silencio quebradizo con el amen de los caídos.
Renunciando a sus alas emplumadas,
renegando de aquellos cuernos inflamables,
desesperanza acumulada y circunstancial,
tambaleante fe quebradiza.
¿Mantener la fe o seguir con el autoengaño inconciente?
la diferencia limita con lo risible,
cuando el filo de la mente llega al extremo,
no existe paso conciente.
De rodillas frente a esos ídolos de plata,
silenciosos, como siempre,
sordos a lamentos y peticiones,
apegados a leyes brutalmente humanas.
Llorando sangre y mirando al cielo,
mientras símbolos arcanos dibuja en el suelo,
la inconsistencia significa inexistencia,
lejana esta la mano de un dios que siempre estuvo muerta.
otras vez buceando en el mar oscuro,
no pertenece a este mundo,
lleno de deseos platónicos.
Iconos del mal y del bien,
perduran en las paredes rasgadas,
rezos e invocaciones de un ser angelicalmente demoniaco,
una lucha inconclusa que parece nunca terminar.
Híbrido exquisito en cadáver,
perplejidad en ojos ajenos,
mientras nace aquel demonio,
con cola de alacrán y corazón de cordero.
Excluyente de la esfera unicolor,
se sienta a pensar buscando su ideal,
proclamando salmos y abriendo el corazón,
rompiendo el silencio quebradizo con el amen de los caídos.
Renunciando a sus alas emplumadas,
renegando de aquellos cuernos inflamables,
desesperanza acumulada y circunstancial,
tambaleante fe quebradiza.
¿Mantener la fe o seguir con el autoengaño inconciente?
la diferencia limita con lo risible,
cuando el filo de la mente llega al extremo,
no existe paso conciente.
De rodillas frente a esos ídolos de plata,
silenciosos, como siempre,
sordos a lamentos y peticiones,
apegados a leyes brutalmente humanas.
Llorando sangre y mirando al cielo,
mientras símbolos arcanos dibuja en el suelo,
la inconsistencia significa inexistencia,
lejana esta la mano de un dios que siempre estuvo muerta.