Jorge Buckingham
Poeta recién llegado
Hoy muero más que nunca
y no dejen que me vaya,
pues este sol de arena
pesa más que mi alma fría.
Hoy diseco mis ojos,
para no absorber lo evidente,
para escapar de mi árida tumba;
la vida me queda grande.
Hoy quiero devorar el océano,
y dejar esta cáscara de mercurio:
refugio carmín de un cuerpo inocente,
que gira sobre su propio eje.
Hoy tengo que masticar éstas espinas,
para calentar mi nueva reserva,
me faltan palabras blancas
e imágenes muertas.
Hoy.
y no dejen que me vaya,
pues este sol de arena
pesa más que mi alma fría.
Hoy diseco mis ojos,
para no absorber lo evidente,
para escapar de mi árida tumba;
la vida me queda grande.
Hoy quiero devorar el océano,
y dejar esta cáscara de mercurio:
refugio carmín de un cuerpo inocente,
que gira sobre su propio eje.
Hoy tengo que masticar éstas espinas,
para calentar mi nueva reserva,
me faltan palabras blancas
e imágenes muertas.
Hoy.
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