A Mamá, Malaika*
con amor...
En las ondas que efímeras disipan
los rumores de las olas al romper,
atrapada en su cadencia, alma de niña,
tu sonrisa divertida, se guardó.
Hoy intento descifrar horas perdidas pues
no me basta con saber que tu estés bien.
Soy solo un niño buscando siempre tu calor,
aún sin olvidarte, comienzo a recordarte,
y sin tu, haber dejado nunca de habitarme
echo en falta tus brazos, tus caricias,
tus besos de esquimal
tu afable rostro
tu palabra
la dulzura de tu voz.
Un día, de pronto, casi perfectamente conformado
lo eras todo y ese todo, un mórbido segundo, lo cambió.
Hoy no conservo nada
salvo el legado impreso de tu savia
viajando libre en mi interior.
Impulsos que imparables se desprenden de mis genes,
hay una eternidad latiendo entre los dos
nos une amor
que es ley bajo la sombra
del tiempo que fugaz pasó.
Eres estrella, Malaika, no dejes nunca de alumbrarme,
por favor...
*En lengua swahili significa ángel