Flor de agosto
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy me he dicho a mi misma, “Conozco el sol desde siempre. El sol brilla y me alumbra todos los días. Es en realidad una maravilla divina. Un regalo del día a día. Me alumbra aunque yo no lo pida. Permanece y hace lo que promete”.
¿Como es que tú, quien apagas mi brillo cuando cruzas mi camino, seas fuente de inspiración? La ironía: Aquel quien no alinea sus palabras con sus acciones ha sido mi inspiración. He permitido nubles mis ojos. He permitido nubles mi mente con tu palabrería y el ruido de tu infelicidad.
El sol silencioso y humilde, sigue haciendo lo prometido. Me alumbra por las mañanas, brilla siempre para mi, y se esconde cuando ve la luna. Siempre desde que llegué al planeta cumple con su parte de lo prometido. ¡Que déspota he sido! Día a día ignorando al sol. Ni siquiera un poema, o un haiku para la más grande estrella que el universo me regaló.
A ti te conocí ayer...y ya miles de pensamientos y palabras he derrochado por ti, como si fueses tierra fértil. Yo regando semillitas de amor esperando que ellas abran y nazcan flores como prometiste un día. Yo tirando las semillas en el mangle de ti. Nada crece allí. Sin embargo el sol brilla para ti y para mi. Hoy dedicó mi inspiración a la luz eterna del sol, al universo y sus leyes que nunca fallan. Perfección en lo desconocido y silencioso. Consuelo y alivio en un plan divino.
Hoy me he dicho a mi misma,
“¡Al carajo contigo! Mis poemas, hoy, se los dedico al sol”
¿Como es que tú, quien apagas mi brillo cuando cruzas mi camino, seas fuente de inspiración? La ironía: Aquel quien no alinea sus palabras con sus acciones ha sido mi inspiración. He permitido nubles mis ojos. He permitido nubles mi mente con tu palabrería y el ruido de tu infelicidad.
El sol silencioso y humilde, sigue haciendo lo prometido. Me alumbra por las mañanas, brilla siempre para mi, y se esconde cuando ve la luna. Siempre desde que llegué al planeta cumple con su parte de lo prometido. ¡Que déspota he sido! Día a día ignorando al sol. Ni siquiera un poema, o un haiku para la más grande estrella que el universo me regaló.
A ti te conocí ayer...y ya miles de pensamientos y palabras he derrochado por ti, como si fueses tierra fértil. Yo regando semillitas de amor esperando que ellas abran y nazcan flores como prometiste un día. Yo tirando las semillas en el mangle de ti. Nada crece allí. Sin embargo el sol brilla para ti y para mi. Hoy dedicó mi inspiración a la luz eterna del sol, al universo y sus leyes que nunca fallan. Perfección en lo desconocido y silencioso. Consuelo y alivio en un plan divino.
Hoy me he dicho a mi misma,
“¡Al carajo contigo! Mis poemas, hoy, se los dedico al sol”