Alicia M.L.
Poeta recién llegado
Rutas ocres rozando los rincones más profundos y escondidos del cuerpo.
Tres caminos oscuros con un mismo destino y una coraza gris, dura, fuerte.... irrompible.
Sigue andando, arriba, abajo....
se encuentra con otros congeneres, no hay tiempo que perder.
Andar no sirve, hay que correr.
En un lugar remoto, las ordenes no cesan. ¡Hay tanto que hacer! ¡Y a tantos que proveer!....
Sigue su rumbo, curiosidad indómita de lo inexplicable.
Sale de esas rutas y continúa por un camino peligroso, sin límite, que se cruza con otros, y por donde extraños objetos y extrañas criaturas pasan.
Al lado, un compañero yace. No tuvo tiempo para pedir ayuda....
Hay que seguir el rumbo.
Detrás queda un mundo distinto, ese recorrido interminable de la puerta con sus rutas marrones, ocres, y esa gran coraza gris que forma su pomo.... en el exterior, o, quizá, en el interior, le espera al intrépido viajero, el hormiguero. Sabe que, mientras, ha de encontrar alimento. Otras larvas saldrán y las que quedan, deben sobrevivir....
Pero, ¿por qué no explorar?
Otra vez, esa llamada.....
Al final, la misma rutina diaria......
Tres caminos oscuros con un mismo destino y una coraza gris, dura, fuerte.... irrompible.
Sigue andando, arriba, abajo....
se encuentra con otros congeneres, no hay tiempo que perder.
Andar no sirve, hay que correr.
En un lugar remoto, las ordenes no cesan. ¡Hay tanto que hacer! ¡Y a tantos que proveer!....
Sigue su rumbo, curiosidad indómita de lo inexplicable.
Sale de esas rutas y continúa por un camino peligroso, sin límite, que se cruza con otros, y por donde extraños objetos y extrañas criaturas pasan.
Al lado, un compañero yace. No tuvo tiempo para pedir ayuda....
Hay que seguir el rumbo.
Detrás queda un mundo distinto, ese recorrido interminable de la puerta con sus rutas marrones, ocres, y esa gran coraza gris que forma su pomo.... en el exterior, o, quizá, en el interior, le espera al intrépido viajero, el hormiguero. Sabe que, mientras, ha de encontrar alimento. Otras larvas saldrán y las que quedan, deben sobrevivir....
Pero, ¿por qué no explorar?
Otra vez, esa llamada.....
Al final, la misma rutina diaria......
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