Martín Renán
Poeta adicto al portal
A ser
como éramos huérfanos en la choza,
diáspora que nos hizo
de límites y sacro de lengua ancestral
estado de sitio:
en su lugar las cosas tienen memoria
de los días, lo mismo
el rezo idéntico de un ateo.
El hacedor de milagros,
detrás de la puerta
hasta ver de cerca al traidor
y espía.
Si el recuerdo sobre viernes
en setiembre
dándonos al occiso;
lejos de otro pueblo que nos hizo
la famosa coronación.
En la cámara mortuoria de los fariseos.
Hemos hecho mucho mal:
atizaremos a fuego lento, devotamente
hasta dolernos de todo bien.
como éramos huérfanos en la choza,
diáspora que nos hizo
de límites y sacro de lengua ancestral
estado de sitio:
en su lugar las cosas tienen memoria
de los días, lo mismo
el rezo idéntico de un ateo.
El hacedor de milagros,
detrás de la puerta
hasta ver de cerca al traidor
y espía.
Si el recuerdo sobre viernes
en setiembre
dándonos al occiso;
lejos de otro pueblo que nos hizo
la famosa coronación.
En la cámara mortuoria de los fariseos.
Hemos hecho mucho mal:
atizaremos a fuego lento, devotamente
hasta dolernos de todo bien.