Por la hoja doble de esta mentira
respiran inquietas y se enojan,
envueltas en pétalos de clara verdad,
necedad, duda y propia revuelta,
dos afiladas olas de estrecho de mar.
Intentad hallar las flores de mi maná,
del traspiés de vuestros ojos escondidas,
acogidas ahora por mi deseo y me fe:
alegres predicciones de un mágico tarot.
Mayor que vuestra sorpresa es que,
intentando sacar del alma este dolor,
al ardor de mi piel y su quemazón
la miel del recuerdo impide olvidar su risa,
misa que adoré, ahora luctuoso réquiem.
Afán enorme tengo de que el tiempo me cure,
rezume mi hastío, y que las palabras nazcan,
orfebres de un aprendido nuevo argot
traidor de la pena que ahora me conmueve.
Al punto final esta historia también le duele.
respiran inquietas y se enojan,
envueltas en pétalos de clara verdad,
necedad, duda y propia revuelta,
dos afiladas olas de estrecho de mar.
Intentad hallar las flores de mi maná,
del traspiés de vuestros ojos escondidas,
acogidas ahora por mi deseo y me fe:
alegres predicciones de un mágico tarot.
Mayor que vuestra sorpresa es que,
intentando sacar del alma este dolor,
al ardor de mi piel y su quemazón
la miel del recuerdo impide olvidar su risa,
misa que adoré, ahora luctuoso réquiem.
Afán enorme tengo de que el tiempo me cure,
rezume mi hastío, y que las palabras nazcan,
orfebres de un aprendido nuevo argot
traidor de la pena que ahora me conmueve.
Al punto final esta historia también le duele.