flocitamelie
Poeta recién llegado
HISTORIA DE ELLA, ÉL Y MIA
(Se aconseja, después de leer los paréntesis, retomar la última frase antes, y la siguiente después de él, ignorándolo, para mejor comprensión)
¡He tratado de renacer tanta veces! . . .
. . .Que esta no será una más de aquellas… no… porque he entendido al fin, que el pasado, pasado fue… y no se puede eliminar… aunque debo reconocer, que me encantaría nacer otra vez. Para remediar ciertas actitudes mías, ciertos errores, ciertos arrebatos…pero en fin, eso no va al caso hoy. Esta noche, agarré un lápiz tirado en el piso, entre medio de todos los papeles de comida, ropas, mugres y pelos de gato, y arranqué una hoja de mi libreta más cercana, y comencé a escribir. Sentada en mi cama… observaba la mancha que oscurecía el blanco amarillento de las sábanas… que no era más que una mancha de mis propias lágrimas… derramadas tan sólo hace unos minutos… pero que habían parecido ser horas de llanto… y mi boca seca buscó saliva entre mis dientes y mi lengua, para continuar pensando en voz alta, pero no tan alta… para no interrumpir el sueño de “ella” (nombrémosla así por ahora)...
Quiero expresar… ¡tantas cosas¡ pero empezaré por lo más cercano…por la razón de que esas lágrimas que, sin quererlo, ensuciarán el blanco de mi cama…, ella (recuerden que así la llamaremos por esta noche) me aconseja que no tengo que tomar las cosas que “él” (digámosle así también ) me da, como un favor, y menos como un préstamo, sino como su deber… y yo, algo reprimida, haciéndome a un lado, con un cierto rechazo que no entiendo, me pongo a la defensiva. No comprendo por qué. Pero siento, que ella tiene una opinión algo errada. Porque ella… no conoce la nueva faceta de él frente a mí. (Aquí empieza a tomar otra rumbo la historia…se aconseja hacer una pausa, beber algún líquido no embriagador, y seguir). Ahora, él hace cosas tradicionales, comunes, típicas, corrientes…que antes no hacía, como idas al doctor, compras de ropa seguidas, sonrisas abundantes, relajo simultáneo… en fin, cosas simples pero a la vez tan complejas como.. (pensemos en un ejemplo fácil de entender) el amor. (Dejémoslo ahí, a juicio del lector)… y muchas de esas cosas, gracias a mí… a mis esfuerzos, a mi constancia, a mis sonrisas animadoras, a mis conversaciones… pero parece que ella, a pesar de reconocerlo… no se da cuenta que ha tenido respuestas halagadoras para mí… y conclusiones halagadoras para él. Entiendo que, en todo eso, no esté “ella”, pero, como alguien dice por ahí, las relaciones de “él” y “mía” (no pongamos nombres, arruinaría el sistema de la lectura y de la escritura) no siempre está “ella”… porque, entiéndase así:
EL + YO = 1 relación
ELLA + EL = otra relación
EL + ELLA + YO = no hay relación
(Léase en el contexto… y SÓLO los que tienen algo de ciencia en su mente… de lo contrario, ese reglamento se tornaría algo frío y poco conmovedor).
Entonces, se podría concluir, que ella no puede opinar mucho sobre la relación de él conmigo, así como yo tampoco la de él con ella.
En fin, resumiendo muy resumidamente, cada uno con su relación… se aceptan críticas, sugerencias y sólo algunas veces reclamos… pero no se garantiza nada.
(Se aconseja, después de leer los paréntesis, retomar la última frase antes, y la siguiente después de él, ignorándolo, para mejor comprensión)
¡He tratado de renacer tanta veces! . . .
. . .Que esta no será una más de aquellas… no… porque he entendido al fin, que el pasado, pasado fue… y no se puede eliminar… aunque debo reconocer, que me encantaría nacer otra vez. Para remediar ciertas actitudes mías, ciertos errores, ciertos arrebatos…pero en fin, eso no va al caso hoy. Esta noche, agarré un lápiz tirado en el piso, entre medio de todos los papeles de comida, ropas, mugres y pelos de gato, y arranqué una hoja de mi libreta más cercana, y comencé a escribir. Sentada en mi cama… observaba la mancha que oscurecía el blanco amarillento de las sábanas… que no era más que una mancha de mis propias lágrimas… derramadas tan sólo hace unos minutos… pero que habían parecido ser horas de llanto… y mi boca seca buscó saliva entre mis dientes y mi lengua, para continuar pensando en voz alta, pero no tan alta… para no interrumpir el sueño de “ella” (nombrémosla así por ahora)...
Quiero expresar… ¡tantas cosas¡ pero empezaré por lo más cercano…por la razón de que esas lágrimas que, sin quererlo, ensuciarán el blanco de mi cama…, ella (recuerden que así la llamaremos por esta noche) me aconseja que no tengo que tomar las cosas que “él” (digámosle así también ) me da, como un favor, y menos como un préstamo, sino como su deber… y yo, algo reprimida, haciéndome a un lado, con un cierto rechazo que no entiendo, me pongo a la defensiva. No comprendo por qué. Pero siento, que ella tiene una opinión algo errada. Porque ella… no conoce la nueva faceta de él frente a mí. (Aquí empieza a tomar otra rumbo la historia…se aconseja hacer una pausa, beber algún líquido no embriagador, y seguir). Ahora, él hace cosas tradicionales, comunes, típicas, corrientes…que antes no hacía, como idas al doctor, compras de ropa seguidas, sonrisas abundantes, relajo simultáneo… en fin, cosas simples pero a la vez tan complejas como.. (pensemos en un ejemplo fácil de entender) el amor. (Dejémoslo ahí, a juicio del lector)… y muchas de esas cosas, gracias a mí… a mis esfuerzos, a mi constancia, a mis sonrisas animadoras, a mis conversaciones… pero parece que ella, a pesar de reconocerlo… no se da cuenta que ha tenido respuestas halagadoras para mí… y conclusiones halagadoras para él. Entiendo que, en todo eso, no esté “ella”, pero, como alguien dice por ahí, las relaciones de “él” y “mía” (no pongamos nombres, arruinaría el sistema de la lectura y de la escritura) no siempre está “ella”… porque, entiéndase así:
EL + YO = 1 relación
ELLA + EL = otra relación
EL + ELLA + YO = no hay relación
(Léase en el contexto… y SÓLO los que tienen algo de ciencia en su mente… de lo contrario, ese reglamento se tornaría algo frío y poco conmovedor).
Entonces, se podría concluir, que ella no puede opinar mucho sobre la relación de él conmigo, así como yo tampoco la de él con ella.
En fin, resumiendo muy resumidamente, cada uno con su relación… se aceptan críticas, sugerencias y sólo algunas veces reclamos… pero no se garantiza nada.