Évano
Libre, sin dioses.
.
Agradecen los alimentos comidos
a un ser inventado. Unen sus manos
y bajan la cabeza, sobriamente
mientras rezan a su invento.
¡Qué gracia me haría!, si no fuera
por esa imagen en mi cabeza
de unas ovejas con sus corderos
arrinconados en la esquina de un jardín
mientras ríen y beben y comen
chuletas de cordero en medio
de ese jardín. Después unirán
sus manos los comensales y darán
las gracias a su ser inventado.
Y son capaces de matarte si insinúas
lo que aquí se entiende si se sabe
leer entre líneas lo oculto, si sabe
ver lo macabro, lo terrible de la imagen.
Gracias por leer.
Y por pensar.
Agradecen los alimentos comidos
a un ser inventado. Unen sus manos
y bajan la cabeza, sobriamente
mientras rezan a su invento.
¡Qué gracia me haría!, si no fuera
por esa imagen en mi cabeza
de unas ovejas con sus corderos
arrinconados en la esquina de un jardín
mientras ríen y beben y comen
chuletas de cordero en medio
de ese jardín. Después unirán
sus manos los comensales y darán
las gracias a su ser inventado.
Y son capaces de matarte si insinúas
lo que aquí se entiende si se sabe
leer entre líneas lo oculto, si sabe
ver lo macabro, lo terrible de la imagen.
Gracias por leer.
Y por pensar.