Federico Gabriel
Poeta recién llegado
Hija del sueño
Naciste entre mis sueños como
único remedio a mis desdichas
otorgándome la cura que a mi alma
impía alivianaba
en un superfluo limbo donde los colores
se distinguen
y el sol que brilla perenne siempre
se mantiene
viajamos juntos por los páramos abiertos
libando el cáliz que desprenden
las hojas de los árboles
y absorbiendo el néctar de las fenecidas
flores otoñales
saltando y brincando como niños inocentes
en un sueño interminable que se hace eterno
ante las fuerzas del deseo
contradiciendo las universales
leyes cambiantes
tú y yo juntos en idílico momento extasiados
desde entonces no despierto
es mi sueño mi alimento
en un mundo sin dolor
lejos del pecado
he de mantener mis ojos bien cerrados
para no perder mi vida
nueva he ilusionada
he sentido el remezón de unas manos
que criminales intentan despertarme
no entienden que dormido es que vivo
lejos de malicias siempre introvertido
me aferro a ti sueño de los sueños
pues en ellos estas tú
sostén divino de mi vida.
Naciste entre mis sueños como
único remedio a mis desdichas
otorgándome la cura que a mi alma
impía alivianaba
en un superfluo limbo donde los colores
se distinguen
y el sol que brilla perenne siempre
se mantiene
viajamos juntos por los páramos abiertos
libando el cáliz que desprenden
las hojas de los árboles
y absorbiendo el néctar de las fenecidas
flores otoñales
saltando y brincando como niños inocentes
en un sueño interminable que se hace eterno
ante las fuerzas del deseo
contradiciendo las universales
leyes cambiantes
tú y yo juntos en idílico momento extasiados
desde entonces no despierto
es mi sueño mi alimento
en un mundo sin dolor
lejos del pecado
he de mantener mis ojos bien cerrados
para no perder mi vida
nueva he ilusionada
he sentido el remezón de unas manos
que criminales intentan despertarme
no entienden que dormido es que vivo
lejos de malicias siempre introvertido
me aferro a ti sueño de los sueños
pues en ellos estas tú
sostén divino de mi vida.