Odisea
Poeta recién llegado
Atraviesa el efímero río de la fe, ya que en tu semblante, la virtud humana es parte de tus ojos.
Dentro, la luz es más penetrante si se desviste el paraíso,
y la mente emerge como una fiera incontrolable; abrumada,
una especie invisible del alma dormitando.
¡Aquí es donde habla el alma, pues, allá solo mis palabras como el viento y el susurro curioso son desperdigadas en las mentes!
Un hombre solo recorre lo que el corto tiempo imagina,
sacia sus penas abriendo los dados del destino,
como alas en llamas desplegando vuelo
en la extraña montaña
de los < sentires >
Dentro, la luz es más penetrante si se desviste el paraíso,
y la mente emerge como una fiera incontrolable; abrumada,
una especie invisible del alma dormitando.
¡Aquí es donde habla el alma, pues, allá solo mis palabras como el viento y el susurro curioso son desperdigadas en las mentes!
Un hombre solo recorre lo que el corto tiempo imagina,
sacia sus penas abriendo los dados del destino,
como alas en llamas desplegando vuelo
en la extraña montaña
de los < sentires >