Old Soul
Poeta adicto al portal
A veces me levanto despistado
y el espejo, de improviso,
me mira despiadado
y sólo me muestra
más canas
y menos dientes.
Me mira a los ojos
y me dice que hay te quieros
a mis muertos
que quedaron pendientes,
porqué nunca existieron,
desde nunca,
unos te quieros a mis muertos,
muertos
para siempre.
Me dice
que ya no me muevo igual,
que esas viejas lesiones
de ser yo
tienen su precio en el presente
y dolido
me susurra mi eterno despecho,
como quien susurra
un secreto que duele,
estar profundamente enamorado
de una mujer inexistente.
y el espejo, de improviso,
me mira despiadado
y sólo me muestra
más canas
y menos dientes.
Me mira a los ojos
y me dice que hay te quieros
a mis muertos
que quedaron pendientes,
porqué nunca existieron,
desde nunca,
unos te quieros a mis muertos,
muertos
para siempre.
Me dice
que ya no me muevo igual,
que esas viejas lesiones
de ser yo
tienen su precio en el presente
y dolido
me susurra mi eterno despecho,
como quien susurra
un secreto que duele,
estar profundamente enamorado
de una mujer inexistente.