Därk ângel*
Poeta recién llegado
Una cama siempre fría,
las palabras continúan siendo tan vacías,
el corazón nacido roto,
¡oh soledad viva!,
ausencia sangrando al esperar.
Aquellas rosas marchitas por el tiempo,
aún conservan el dulde hedor a olvido,
a pasado recordado,
a tragedia y llanto silenciado.
Solo una noche tan divina como obscura,
me produce ciegamente, heridas sensaciones,
de cuando la vida era un simple paraíso,
y el dolor, su pasadizo.
Ahora un único retazo de mi alma,
oculta, solitaria, aún nocturna,
la que vela misteriosa en la tumba,
cada hora, a cada instante,
aguardando siempre fiel,
a su devoto amante: La Muerte.
By Ro.
las palabras continúan siendo tan vacías,
el corazón nacido roto,
¡oh soledad viva!,
ausencia sangrando al esperar.
Aquellas rosas marchitas por el tiempo,
aún conservan el dulde hedor a olvido,
a pasado recordado,
a tragedia y llanto silenciado.
Solo una noche tan divina como obscura,
me produce ciegamente, heridas sensaciones,
de cuando la vida era un simple paraíso,
y el dolor, su pasadizo.
Ahora un único retazo de mi alma,
oculta, solitaria, aún nocturna,
la que vela misteriosa en la tumba,
cada hora, a cada instante,
aguardando siempre fiel,
a su devoto amante: La Muerte.
By Ro.