ALBERTO A. SOCORRO M.
Poeta fiel al portal
He mencionadado tu nombre
cada hora de mis días,
mi sangre se encuentra fría
se encrispa toda mi piel,
mi amor, ya no es más fiel
al pensar en tus miradas,
olvido cosas pasadas
que me amarran en mi tiempo,
queriendo escapar violento
sin importar, ya más nada.
Es que tu riza velada
pura, de hipocresía
hace que la vida mía
sea angústia, y pasión helada.
Que de nuevo las cascadas
caigan con gran furor
a los espacios que estan vacíos
por la falta de tu amor,
al rrecorrer los caminos
congelados hasta hoy.
Porque, cada palabra tuya
suena, como la seda
que a mis oidos llega,
como luz que tintinea
haciendo, que yo más véa
directo hacia tus ojos
que me hacen casi un despojo
al mirar por un camíno
y no vea las veredas.
No logro encontrar la vela
que dirija mí destino,
me encuentro, casi perdído
para llegar hasta tu cuerpo,
quiero entrar muy adentro
y luchar con los delírios.
Como en nido de pajarillos
nudo, a nudo voy tejiendo
beso a beso, tu suave piel.
Así, caminaré en tu vída,
hasta poderte tener.
cada hora de mis días,
mi sangre se encuentra fría
se encrispa toda mi piel,
mi amor, ya no es más fiel
al pensar en tus miradas,
olvido cosas pasadas
que me amarran en mi tiempo,
queriendo escapar violento
sin importar, ya más nada.
Es que tu riza velada
pura, de hipocresía
hace que la vida mía
sea angústia, y pasión helada.
Que de nuevo las cascadas
caigan con gran furor
a los espacios que estan vacíos
por la falta de tu amor,
al rrecorrer los caminos
congelados hasta hoy.
Porque, cada palabra tuya
suena, como la seda
que a mis oidos llega,
como luz que tintinea
haciendo, que yo más véa
directo hacia tus ojos
que me hacen casi un despojo
al mirar por un camíno
y no vea las veredas.
No logro encontrar la vela
que dirija mí destino,
me encuentro, casi perdído
para llegar hasta tu cuerpo,
quiero entrar muy adentro
y luchar con los delírios.
Como en nido de pajarillos
nudo, a nudo voy tejiendo
beso a beso, tu suave piel.
Así, caminaré en tu vída,
hasta poderte tener.