pastorga136
Poeta recién llegado
Buscamos con angustia por todas partes un sitio donde no se muera nuestra flor,
nuestra adorada maña. Abordamos la nave e intruseamos el cosmos por si existe una estancia que no mate nuestras mascotas y nos desesperamos, sufrimos al no encontrarla. Las cabezas de palo, fuertes como el toro e ingenuas como el perro buscan aun más allá de la última estrella donde el ambiente es cada vez más hostil y caótico pero el estigma sigue secando la flor como el oxígeno al fierro. No hay hogar que evite la decadencia y el dolor del alma, esta todo sujeto a la imperfección, hemos buscado por muchas partes; dentro del bosque, en las más altas azoteas, en cápsulas gruesas de cristal, y detrás de las estrellas donde todo es negro pero el cruel tiempo siempre mutua las organizaciones y las flores pálidas destrozan los corazones, y como una inevitable ola llega la muerte con un despiadado estruendo arrebatando y ahogando nuestras anheladas flores moribundas que jamás pudimos sanar. Estuvimos siempre criando flores que nos carbonizaban el alma y como una luz de aire creímos ver el sitio que soportará nuestras alimañas e intentamos engañar a la naturaleza como ingenuos buscadores de oro de las sienes de la existencia,