Ángelo Gamo
Poeta recién llegado
Traigo los zapatos rotos
y el alma envuelta en tela vieja,
la sobrante del harapo.
Lumbra mi camino, muéstrate.
Los templos y camas ajenas
han vuelto mi carne tu ofrenda.
Sangran mis pies,
la sangre brota y se acuesta
con la tierra del barrial.
Por favor,
ruega por mí, Dios mío.
Muere por mi otra vez.
Quiero volver a casa, Señor.
Aún si mis sueños mueren
y no tenga pies para caminar.
Quiero volver a casa, Señor.
Por ti ruego perdón,
condena mi suerte a un milagro,
a una luvia por año,
por mentiras que sean.
Por favor.
y el alma envuelta en tela vieja,
la sobrante del harapo.
Lumbra mi camino, muéstrate.
Los templos y camas ajenas
han vuelto mi carne tu ofrenda.
Sangran mis pies,
la sangre brota y se acuesta
con la tierra del barrial.
Por favor,
ruega por mí, Dios mío.
Muere por mi otra vez.
Quiero volver a casa, Señor.
Aún si mis sueños mueren
y no tenga pies para caminar.
Quiero volver a casa, Señor.
Por ti ruego perdón,
condena mi suerte a un milagro,
a una luvia por año,
por mentiras que sean.
Por favor.