Homar Letargo
Poeta recién llegado
Boca a arriba miro como un cuchillo desangra al sol
Y nadie absolutamente nadie se lo quita. Estoy bajo un cactus
Que da manzanas rojas, rojas como los corazones ardientes
Que sobrevuelan el pantano silencioso de las amarguras.
Miro al sol ocultarse detrás de la tarde
Chorreando con su sangre el canto lúcido del universo
Zacatlán es la parte de mí que más me duele
Zacatlán es como un poema escrito por un monstruo
Que termina por tragarme
Entonces la dibujo con líneas oblicuas y le pongo un rayón
En todos sus relojes mientras cabalgo su dragón
Hambriento de manzanas.
En la próxima puesta de sol seré una hormiga jadeante
Cayendo lentamente en la barranca de los jilgueros.
Ayer me quebré todos los huesos y los fui regando sobre sus calles
Porque Zacatlán está muriendo a cada noche
y es la parte de mí que más me duele
Está muriendo y nadie absolutamente nadie se da cuenta
Solo sus perros elegantes que mastican mis huesos
Que están esparcidos por sus calles
II
No quiero escribirlo pero alguien me apunta en la cabeza
Es un uniformado con cara de mal cogido y
Me da de macanazos en las costillas
Me tira al suelo recorta su pistola
Y me dice
Hijo de perra
Ya te cargo la chingada
Y yo le respondo
A todos nos cargara la chingada
Porque estamos hambrientos de manzanas
Llega una patrulla y me trepan como si fuera un asesino
Sabiendo que los asesinos están descansando en sus enormes casas
A que te dedicas
Una pregunta tan violenta que hace que mi
Camisa comience anegarse de sangre
Soy universitario
Señor
Y escribo poemas
¡Poemas!
Dice uno de ellos
Eso es para putos
Yo prefiero cogerme a una buena vieja
III
Me aventaron en un lote baldío
Con la nariz reventada
Y ahí entre la soledad que emana Zacatlán
Quise saborear una manzana.
Y nadie absolutamente nadie se lo quita. Estoy bajo un cactus
Que da manzanas rojas, rojas como los corazones ardientes
Que sobrevuelan el pantano silencioso de las amarguras.
Miro al sol ocultarse detrás de la tarde
Chorreando con su sangre el canto lúcido del universo
Zacatlán es la parte de mí que más me duele
Zacatlán es como un poema escrito por un monstruo
Que termina por tragarme
Entonces la dibujo con líneas oblicuas y le pongo un rayón
En todos sus relojes mientras cabalgo su dragón
Hambriento de manzanas.
En la próxima puesta de sol seré una hormiga jadeante
Cayendo lentamente en la barranca de los jilgueros.
Ayer me quebré todos los huesos y los fui regando sobre sus calles
Porque Zacatlán está muriendo a cada noche
y es la parte de mí que más me duele
Está muriendo y nadie absolutamente nadie se da cuenta
Solo sus perros elegantes que mastican mis huesos
Que están esparcidos por sus calles
II
No quiero escribirlo pero alguien me apunta en la cabeza
Es un uniformado con cara de mal cogido y
Me da de macanazos en las costillas
Me tira al suelo recorta su pistola
Y me dice
Hijo de perra
Ya te cargo la chingada
Y yo le respondo
A todos nos cargara la chingada
Porque estamos hambrientos de manzanas
Llega una patrulla y me trepan como si fuera un asesino
Sabiendo que los asesinos están descansando en sus enormes casas
A que te dedicas
Una pregunta tan violenta que hace que mi
Camisa comience anegarse de sangre
Soy universitario
Señor
Y escribo poemas
¡Poemas!
Dice uno de ellos
Eso es para putos
Yo prefiero cogerme a una buena vieja
III
Me aventaron en un lote baldío
Con la nariz reventada
Y ahí entre la soledad que emana Zacatlán
Quise saborear una manzana.