Orfelunio
Poeta veterano en el portal
HADES
No tengo de la vida su misterio,
ni resuelto es el tiempo de mi estuario,
sólo intento pensar en el rosario
cuando llueve y nos moja el cementerio.
Se viste de humedad el campo imperio
y la brisa en las rosas de estepario,
sedienta por el agua de ese acuario
aroma entre las flores baptisterio.
Las lágrimas rodaron por los yertos
mojándose la vida que se inflama;
con penas va la rueda que refleja
el cómputo rodar de los injertos,
de frentes con su Atlántida de queja:
¿Venís a preguntar a vuestros muertos?
Rondar por los desiertos,
de oasis llenará las ilusiones
un cielo que se viva en religiones.
No tengo de la vida su misterio,
ni resuelto es el tiempo de mi estuario,
sólo intento pensar en el rosario
cuando llueve y nos moja el cementerio.
Se viste de humedad el campo imperio
y la brisa en las rosas de estepario,
sedienta por el agua de ese acuario
aroma entre las flores baptisterio.
Las lágrimas rodaron por los yertos
mojándose la vida que se inflama;
con penas va la rueda que refleja
el cómputo rodar de los injertos,
de frentes con su Atlántida de queja:
¿Venís a preguntar a vuestros muertos?
Rondar por los desiertos,
de oasis llenará las ilusiones
un cielo que se viva en religiones.