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Hacia los años idos

Chepeleon Arguello

Poeta veterano en el Portal
Atentando una cronología
de los adormecidos suspiros

I
¡Juventud!

Juventud ¡Juventud!
Embriagada de tristes reflejos narcisistas,
aspire por los poros de la indolencia esquiva
tus promesas cristalinas de humo y nieve,
hasta perder la conciencia de la arbitraria
y establecida realidad
para luego fundirme sumiso a tu locura de beldad,
a tu inanidad irracional, impúdica ramera.

Hasta los extremos adyacentes de tus fronteras imaginadas,
en el caos de la rutina te viví, juventud.

La Muerte era un mito fragmentado en boca de ancianos achacosos
y la ansiada inmortalidad, el presente diluido en cada paso
hacia el precipicio de las tinieblas.

La fragilidad de tu ignorancia
es la gracia de tu talón virginal, engreída juventud.

A plena luz,
ante la cataplexia de los impávidos halcones,
idiotizados por la demencia insistente de nuestro impulso
no dejamos calabozos sin abrir, mitos que desplomar.

Los rincones sombríos que en su divagación errática
la insidiosa humanidad conoció,
fueron perversamente expuestos al tacto
de nuestras trasnochada maldad.
Nada fue sagrado, revestimos sus pulcras huellas
con el terco instinto de la ansiedad de poseer.

La lujuria ciega de nuestro atrevimiento lo pudo todo.

Murieron sus vírgenes,
clamando a gritos nuestros nombres extasiadas de mentiras,
en cósmicos y vulgares orgasmos de luna llena.
Los cuerpos bellamente inmundos que se atrevieron a desarreglar
con sus fétidos pensamientos la inocencia de estos ojos extraviados,
ahogarse en cavidades reseca de la temida sensibilidad,
fue su recompensa.

Entre la lujuria irracional de sus sexos junto al mío,
caducó febrilmente para morir, la insólita inocencia.

El hombre mísero, que fui,
desangra eternamente sus vicios en tus adormecidos labios; ¡Musa!
Musa de la vivida juventud.

II

Muerte

Muerte ¡Muerte!
Clavaste tu pausa en mi espera.

Ninguna me amó, en comparación a la Muerte.
Ella, la Muerte, cuidó mis desvelos con recuerdos
inmortalizados en pasajes oscuros de guerra y destrucción,
armonizo mi tiempo de espera; con ungüentos
lujuriosos, que asemejaban besos al adicto cuerpo
y sus alucinógenos bosquejos de final apocalípticos.
Fue Ella, la guía, la amante amada, fiel bastarda.

¡Némesis! ¡Némesis!
Lo entiendo, para alguien como Yo,
el amor, la ternura del amor es tu mejor venganza.

III

Los sueños

Sueños ¡Sueños!
Oh, sueños dementes, arrogantes de estéril armonía.
Duales y petulantes amaneceres,
cerré los ojos para navegar el opio de los recuerdos olvidados
y sólo el olor de su miedo quedo varado al borde
del silente abismo de los adioses.
¡Los años idos!
Sanguijuelas de esperanzas,
se robusteces con mis turbias necedades.

IV

Los amigos

Los amigos ¡Los amigos!
¡Oh, los fieles a la traición!

¡Acteón! ¡Acteón!
¿Dónde están tus perros,
sus colmillos desposeídos de humanidad
me recuerdan a los amigos?

Aquí está, sobre la piedra del sacrifico
en busca del milagro impertinente,
la inocencia de los recuerdos infantiles
ennegrecidos por la realidad impura de
lo hecho y actuado.
Que vengan a destrozan los sueños,
a saciar sus instintos, tus perros Acteón

V

¡La razón, y los enemigos!

La razón, y los enemigos ¡La razón y los enemigos!
¡Bía!, ¡BIa! Vos siempre has sido
la luz irracional al final del demente silencio.

Sus espinas duelen, Bía.
Pero, me incitan carcajadas que desembocan
en epilépticos orgasmos de furia.

De rodillas, Bía,
implorando el perdón que no llegara los quiero ver;
a los malditos, cobardes, que proponen
santificar la rutina de lo andado.

Mis mares no tocan el fondo de la desmantelada razón.
En la yema de mi ego, los quiero,
para aplastarlos como moscas pontificadas
en los defecados recuerdos de su egoísmo.

Las aguas de Estigias, busco, Bía,
para clamar inmortalidad y conquistar el hastió
de los mortales sueños.

VI

¡Atrapado!

Atrapado ¡Atrapado!
Hefesto, ¡Hefesto! Las cadenas de la ignominia
quiero que construyas a la medida,
para prenderlas al cuello de la rutina
y liberar lo perverso del aburrimiento,
mientras divago con la daga sangrante del olvido
hacia el mundo eterno de los muerto
y en ese santuario, en el lago del sadismo
sumergiré mi cuerpo, cortare la dermis y la epidermis
de sus insultos y callaré ignorándolos.

Con sus miradas de hielo, y la hipócrita sonrisa,
descuartizare frente a ellos las horas de la ansiada espera
y escupiré sangre de pura decepción
sobre las injurias y calumnias que han vertido en
mi apacible rutina y alcanzaré al reposar mi rostro sobre
la tersa almohada de los adioses adormecidos,
huérfanos de la compasión y el caos en abrupta recompensa,
la calma teñida de su sangre.

Estigias. ¡Estigias! Este asqueroso mortal
quiere acceso al mundo eterno de los muerto,
para clamar venganza en nombre del amor,
y de todos sus excusas.

VII

Final

Final ¡Final!
Némesis ¡Némesis!

Indolente diosa, de atrapados momentos,
la vida no da abasto a la intransigencia de mis pasos.

Cincuenta menos uno. Casi medio siglo
de imitar el caos.

 
Última edición:
Amigo y maestro, una pieza única, la siento así como de cumpleaños, no sé... yo qué te puedo decir sólo detecto que tal vez eso que te anexo en cita pueda corregirse... será así??? un abrazo afectuoso... espero que estén bien en tu casa!!!!


Estigias, ¡Estigias! Este asqueroso mortal
quiere acceso al mundo eterno de los muertos,
para clamar venganza en nombre del amor
y de todas sus excusas.

VII
Némesis… ¡Némesis!...

Indolente diosa, de atrapados momentos,
la vida, no da abasto a la intransigencia de mis pasos…

Cincuenta menos uno… casi medio siglo
de imitar el caos.
Némesis, Némesis… mis ojos buscan
el cansancio del orden… viví para contarlo.



Con este poema participe en el primer concurso de poesía gótica. Por razones de tiempo, fue quedando en el olvido…hoy lo saco a tomarse el sol…
 
El poema es todo un lamento. Pero el lamento no hay que
tomarlo como esa circunstancia banal y pueril, de queja o de
irritación. Es noble, airoso, furioso. Momentos de juventud,
de lo que usted dice, la inmortalidad. Cuando mantengo charla
con gente mucho mayor que yo, personas que se les tildaría
de ancianos por el pellejo. Hay eso del vació inextricable
que hay del yo nunca me voy a morir, y ustedes sí. De tener
las respuestas, desde cosas tan puntuales como por que no tiene
seguro, por qué no se compraron una propiedad, por qué
prefirieron el baile a medianoche que despertar temprano en la
oficina. Es reflejo de crítica. Tal vez.
Habla también de los amigos, que como dice el dicho échate
a la cama y verás quienes son. Hay una duda que me entra en
eso, ¿todos tienen algún precio? Como sea. Pienso que no,
pero es el que te acompaña de alguna manera por el resto de
tu vida o de su vida.

Como venga, mi reflexión. Me gusto mucho su poema.
Chepeleon.

Saludos.
 
Bien Chepe, déjame decirte que la capacidad de composición de temas largos escapa de mi capacidad. Mantener la coherencia es tan duro, al parecer tú lo consigues. Negras imágenes...
 
Doña Myriam;2690477 dijo:
Amigo y maestro, una pieza única, la siento así como de cumpleaños, no sé... yo qué te puedo decir sólo detecto que tal vez eso que te anexo en cita pueda corregirse... será así??? un abrazo afectuoso... espero que estén bien en tu casa!!!!
Gracias mi herrmanita. Fueron las emociones que rondaron la cercania de los "50"...
Abrazos
Chepeleon
 
Recuerdos de medio siglo, que también es el mío jajaja
Una cronología de sucesos de tu vida, mezclados con mitologías
que hacen bello y hasta difícil de leer (tengo que hacerlo varias veces para comprenderlo en su magnitud)

Un placer pasar hermano
Un abrazo
 
Sobre la duda de los amigos: ¿todos tienen algún precio?, es efecto secundario a la experiencia de la guerra. Prácticamente, un análisis muy personal, que trata de ser sincero. Gracias caballero, siempre es un placer leer sus escritos y sus comentarios
[FONT=&quot]Abrazos
[FONT=&quot] Chepeleón
El poema es todo un lamento. Pero el lamento no hay que
tomarlo como esa circunstancia banal y pueril, de queja o de
irritación. Es noble, airoso, furioso. Momentos de juventud,
de lo que usted dice, la inmortalidad. Cuando mantengo charla
con gente mucho mayor que yo, personas que se les tildaría
de ancianos por el pellejo. Hay eso del vació inextricable
que hay del yo nunca me voy a morir, y ustedes sí. De tener
las respuestas, desde cosas tan puntuales como por que no tiene
seguro, por qué no se compraron una propiedad, por qué
prefirieron el baile a medianoche que despertar temprano en la
oficina. Es reflejo de crítica. Tal vez.
Habla también de los amigos, que como dice el dicho échate
a la cama y verás quienes son. Hay una duda que me entra en
eso, ¿todos tienen algún precio? Como sea. Pienso que no,
pero es el que te acompaña de alguna manera por el resto de
tu vida o de su vida.

Como venga, mi reflexión. Me gusto mucho su poema.
Chepeleon.

Saludos.
 
Una elegía en donde sus coplas traen sueños de una congojosa letanía, la añoranza de un pletórica vida, su vigor y su ímpetu, su clamor garrido son atributos para destacar en esta gran obra.
Este es un clásico de la literatura, todos los poetas famosos tiene una obra maestra en donde resumen toda la adaptación que tiene el hombre en su existencia.
Una magistral dinámica, maestro que me fascinó leer
Mis felicitaciones y mi solemne admiración
Un abrazo grande amigo.
 
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