Alexander Careoga
Sublime Sendero Azul
Acurrucado con la voz de las gotitas de agua se despedaza el alma, gira en el torbellino desenfrenado de la química molecular, desapareciendo al precipitado contacto de la planta del trigal.
Se vuelve a encerrar en cada gotita que cae, se vuelve a maravillar en cada trueno que hace temblar; en la tierra y en el cielo su luz cegadora hace comprobar.
Entablada tormenta, mojando con pureza de pompa todo espíritu que pide con clemencia una oportunidad nueva, un nuevo trote para caminar....
Una deslumbrada mirada para amar.
Se vuelve a encerrar en cada gotita que cae, se vuelve a maravillar en cada trueno que hace temblar; en la tierra y en el cielo su luz cegadora hace comprobar.
Entablada tormenta, mojando con pureza de pompa todo espíritu que pide con clemencia una oportunidad nueva, un nuevo trote para caminar....
Una deslumbrada mirada para amar.