jorgecondorcallo
Poeta recién llegado
Le jalaron a dios la oreja
Por mal comportamiento
Por crucificar al que se llamaba Jesús
Por las espinas, los maderos y los clavos
Por la saliva, la sangre y la sed
Hasta arriba las orejas
Hasta la boca tumefacta del mártir
Y dios avergonzado, rojo, le miraba
Desde su omnipotencia averiada
Dios mío, dios mío porque me has abandonado
Y mas arriba la oreja,
Los pies en el aire, y mas arriba
Por que lo has abandonado, la voz materna
El zarandeo, la oreja resentida
Una lagrima disidente, abajo
Y abajo, no hay nada que hacer
Acaba de morir el unigenito
Por mal comportamiento
Por crucificar al que se llamaba Jesús
Por las espinas, los maderos y los clavos
Por la saliva, la sangre y la sed
Hasta arriba las orejas
Hasta la boca tumefacta del mártir
Y dios avergonzado, rojo, le miraba
Desde su omnipotencia averiada
Dios mío, dios mío porque me has abandonado
Y mas arriba la oreja,
Los pies en el aire, y mas arriba
Por que lo has abandonado, la voz materna
El zarandeo, la oreja resentida
Una lagrima disidente, abajo
Y abajo, no hay nada que hacer
Acaba de morir el unigenito