IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Perdido
en la marea de un destino desgarrado,
busco estar a flote todo el tiempo,
pero la gravedad
me ata a sus profundidades,
las tempestades del tiempo,
son las edades de la sábida costumbre,
que tanto odio siembra,
que tanta pesadilla regala,
somos agujas de un tiempo único,
que desangra comodidad
cuando se lo aprecia en solitud,
y así se nos va la vida,
entre segundos, minutos, horas y días,
de una decidida despedida,
de una iniciativa
que habrá inventado alguien,
porque no hay peor delirio
que la inconsciencia permanente,
nadamos hasta el cansancio,
cuando no se sacia la sed,
y la red de la noche
nos deja sin espacio
para cambiar todo presente,
flotamos
entre una ansiedad que nos vuelve vida,
entre amenazas inevitables,
nos hundimos en un futuro oscuro,
y aceptamos
que nunca más podremos salir de allí.
en la marea de un destino desgarrado,
busco estar a flote todo el tiempo,
pero la gravedad
me ata a sus profundidades,
las tempestades del tiempo,
son las edades de la sábida costumbre,
que tanto odio siembra,
que tanta pesadilla regala,
somos agujas de un tiempo único,
que desangra comodidad
cuando se lo aprecia en solitud,
y así se nos va la vida,
entre segundos, minutos, horas y días,
de una decidida despedida,
de una iniciativa
que habrá inventado alguien,
porque no hay peor delirio
que la inconsciencia permanente,
nadamos hasta el cansancio,
cuando no se sacia la sed,
y la red de la noche
nos deja sin espacio
para cambiar todo presente,
flotamos
entre una ansiedad que nos vuelve vida,
entre amenazas inevitables,
nos hundimos en un futuro oscuro,
y aceptamos
que nunca más podremos salir de allí.