tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se ahueca la distancia entre las gotas de lluvia que van cayendo,
la columna líquida provoca un acodamiento pronunciado y feroz
vuelve a ventear inconmensurable deslizándose poéticamente como
presa de un carácter rebelde, cada vez más imposible de franquear.
Lo inverosímil realmente es el color azufrado del aluvión continuo.
Puedo ver desde la ventana del bar, como el temporal aviva corridas
entre los transeúntes. Mi imaginación sugiere todo tipo de información.
revelada dentro de cientos de micro círculos purpura en forma de arrobas,
que explotan sobre los baldosones violetas que puso Horacio Larreta sobre
Cabildo y Juramento. Cada cosa que veo me dispara figuras e imágenes
que misteriosamente no podría deshilvanar ni en treinta años. La maraña
de recuerdos arremete sin piedad frente a la efímera mecanicidad aturdida
de mi memoria. Las primeras formas vivas van llegando de alguna manera al
cerebro sujetas a situaciones que en verdad a estas alturas no sé si sucedieron
realmente. Pero que según mi retentividad perpleja reafirma dichas situaciones
tremenda y decirle David Bowie que se corra y me deje bailar con Annie Lennox,
In Your House de The Cure. O cuando inmediatamente después del gol del siglo
que el Diego le hizo a los ingleses, el diez nos mandó un saludo para los chicos
en la casa del Polaco.
En otro momento me encontraba tocando Tristeza De La Ciudad con Los
Abuelos De La Nada cuando teleneamos a Inxs en Velez, entonces fue
cuando entendí que no pudo ser porque a Inxs lo teloneo Divididos y fue
en River.
De pronto volví a la realidad y descubrí por todos los medios de comunicación
que se viene una ola canicular para la semana que viene y recordé que
predije una temperatura de cincuenta y dos grados en Calima, el cuento que le
dediqué a mi amigo Jorge hace como seis años, está en Face,Insta,Soundcloud
la columna líquida provoca un acodamiento pronunciado y feroz
vuelve a ventear inconmensurable deslizándose poéticamente como
presa de un carácter rebelde, cada vez más imposible de franquear.
Lo inverosímil realmente es el color azufrado del aluvión continuo.
Puedo ver desde la ventana del bar, como el temporal aviva corridas
entre los transeúntes. Mi imaginación sugiere todo tipo de información.
revelada dentro de cientos de micro círculos purpura en forma de arrobas,
que explotan sobre los baldosones violetas que puso Horacio Larreta sobre
Cabildo y Juramento. Cada cosa que veo me dispara figuras e imágenes
que misteriosamente no podría deshilvanar ni en treinta años. La maraña
de recuerdos arremete sin piedad frente a la efímera mecanicidad aturdida
de mi memoria. Las primeras formas vivas van llegando de alguna manera al
cerebro sujetas a situaciones que en verdad a estas alturas no sé si sucedieron
realmente. Pero que según mi retentividad perpleja reafirma dichas situaciones
tremenda y decirle David Bowie que se corra y me deje bailar con Annie Lennox,
In Your House de The Cure. O cuando inmediatamente después del gol del siglo
que el Diego le hizo a los ingleses, el diez nos mandó un saludo para los chicos
en la casa del Polaco.
En otro momento me encontraba tocando Tristeza De La Ciudad con Los
Abuelos De La Nada cuando teleneamos a Inxs en Velez, entonces fue
cuando entendí que no pudo ser porque a Inxs lo teloneo Divididos y fue
en River.
De pronto volví a la realidad y descubrí por todos los medios de comunicación
que se viene una ola canicular para la semana que viene y recordé que
predije una temperatura de cincuenta y dos grados en Calima, el cuento que le
dediqué a mi amigo Jorge hace como seis años, está en Face,Insta,Soundcloud