poetakabik
Poeta veterano en el portal
No seas el clavo en muda sumisión,
ni ciego esclavo de la suerte impía,
que a cada golpe pierde su porfía
y olvida el fuego ardiente del tesón.
Sé firme acero, luz en tu razón,
y en cada acto imprime valentía;
haz de tu vida austera melodía
y del dolor la forja del león.
No temas ser el brazo que despierta,
el pulso fiel que rompe la cadena,
la voz que en la tormenta nunca muerta.
La roca cede al agua que la pena,
mas solo el que se enfrenta con la puerta
trasciende el hierro, el yugo y su condena.
ni ciego esclavo de la suerte impía,
que a cada golpe pierde su porfía
y olvida el fuego ardiente del tesón.
Sé firme acero, luz en tu razón,
y en cada acto imprime valentía;
haz de tu vida austera melodía
y del dolor la forja del león.
No temas ser el brazo que despierta,
el pulso fiel que rompe la cadena,
la voz que en la tormenta nunca muerta.
La roca cede al agua que la pena,
mas solo el que se enfrenta con la puerta
trasciende el hierro, el yugo y su condena.