SAHREN
Poeta recién llegado
La noche se apago por fin
Después de tanta agonía
De soportar a beatas frígidas y sus letanías
De orgasmos fingidos
Y medios coitos
Cansada de bancas sin amantes
De damas circunspectas
De caballeros ilustremente cabrones
De Putas prodigas
Despertaron los hipócritas diurnos
Que ponen horarios para tener sexo
Se clausuraron las cantinas y los burdeles
Los confesionarios trabajan en turnos dobles
Se declaró el servicio moral obligatorio
Se acabo el mundo
Se jodio todo
¿Que será de la vida?
Sin las muchachas con sus encantos
Sin los roncitos, sin el tabaco
¿Que será de la vida?
Sin la noche, sin las estrellas,
Sin tus caderas y sin tus senos
Esta será la primera,
¡Sin duda alguna!
La primera revolución de pendejos
Que viven de sangre roja
Y no de jugo de horchata
Que sienten en carne propia
Y que lo hacen pero con ganas
Que sueltan sin resquemores
Tres o cuatro madrasos
Se acabo el mundo
Se jodio todo
La muerte hizo los números infinitos
Para contar los cadáveres
Para contar las tumbas
Las cicatrices de amor
Las ganas petrificadas por el tedio
¡Heroicos amantes
Bohemios próceres de la vida
Poetas, cantores
Pendejos todos,
Compañeros.
La noche se apago por fin
Se acabo el mundo
Se jodio todo!
Después de tanta agonía
De soportar a beatas frígidas y sus letanías
De orgasmos fingidos
Y medios coitos
Cansada de bancas sin amantes
De damas circunspectas
De caballeros ilustremente cabrones
De Putas prodigas
Despertaron los hipócritas diurnos
Que ponen horarios para tener sexo
Se clausuraron las cantinas y los burdeles
Los confesionarios trabajan en turnos dobles
Se declaró el servicio moral obligatorio
Se acabo el mundo
Se jodio todo
¿Que será de la vida?
Sin las muchachas con sus encantos
Sin los roncitos, sin el tabaco
¿Que será de la vida?
Sin la noche, sin las estrellas,
Sin tus caderas y sin tus senos
Esta será la primera,
¡Sin duda alguna!
La primera revolución de pendejos
Que viven de sangre roja
Y no de jugo de horchata
Que sienten en carne propia
Y que lo hacen pero con ganas
Que sueltan sin resquemores
Tres o cuatro madrasos
Se acabo el mundo
Se jodio todo
La muerte hizo los números infinitos
Para contar los cadáveres
Para contar las tumbas
Las cicatrices de amor
Las ganas petrificadas por el tedio
¡Heroicos amantes
Bohemios próceres de la vida
Poetas, cantores
Pendejos todos,
Compañeros.
La noche se apago por fin
Se acabo el mundo
Se jodio todo!