Sergio D'Baires
Exp..
Aparecen de incógnito; cometas
de su eco literario y de su pluma
y venden por diamantes a la espuma
con que inundan los diarios y gacetas.
Se yerguen insolentes: son las tetas
del verbo silicona; son la suma
del viento artificial y de la bruma
que enmascara sus crípticas recetas.
Filósofos del hoy, ni del mañana
actuarios en los libros de autoayuda
y profes del sobeo a la badana.
Facturan gesto grave y voz aguda
al nuevo dios sistema, en la peana
donde es la plata cartesiana duda.
Son gente talentuda
de Nóbeles y Asturias las gavillas
que don mercado tiene en sus traillas.
de su eco literario y de su pluma
y venden por diamantes a la espuma
con que inundan los diarios y gacetas.
Se yerguen insolentes: son las tetas
del verbo silicona; son la suma
del viento artificial y de la bruma
que enmascara sus crípticas recetas.
Filósofos del hoy, ni del mañana
actuarios en los libros de autoayuda
y profes del sobeo a la badana.
Facturan gesto grave y voz aguda
al nuevo dios sistema, en la peana
donde es la plata cartesiana duda.
Son gente talentuda
de Nóbeles y Asturias las gavillas
que don mercado tiene en sus traillas.