Javier Palanca
Poeta fiel al portal
Si eres esencia célibe de sensaciones y sentimientos
mejor no esperes más que alguna caricia en tu cadáver,
pero si oteas el mar desde la copa de un alto cocotero
puede que veas soplar a la incansable ballena jorobada.
Y no es que sea yo ejemplo, ni consejero adecuado,
pero el papel es permisivo al huésped escribano
y nos deja maquillarnos o ponernos mascaras ajenas
sin reclamar más que el peaje de pensar lo que decimos.
Reclama sin exigencias, sin borrones ni inmolaciones,
por eso perduran tonterías en estantes de biblioteca
o en cartas y otros legajos, acomodados en los cajones,
que no tuvieron a bien engullirse los insignes roedores.
Y digo que el pensar cierto va mas allá del subjetivo
que se queda en un simple por mi para mi mismo
encorsetado ya desde el principio en las conclusiones
que después decora hasta que se le antojen plausibles.
mejor no esperes más que alguna caricia en tu cadáver,
pero si oteas el mar desde la copa de un alto cocotero
puede que veas soplar a la incansable ballena jorobada.
Y no es que sea yo ejemplo, ni consejero adecuado,
pero el papel es permisivo al huésped escribano
y nos deja maquillarnos o ponernos mascaras ajenas
sin reclamar más que el peaje de pensar lo que decimos.
Reclama sin exigencias, sin borrones ni inmolaciones,
por eso perduran tonterías en estantes de biblioteca
o en cartas y otros legajos, acomodados en los cajones,
que no tuvieron a bien engullirse los insignes roedores.
Y digo que el pensar cierto va mas allá del subjetivo
que se queda en un simple por mi para mi mismo
encorsetado ya desde el principio en las conclusiones
que después decora hasta que se le antojen plausibles.