Rafael Chavez
Poeta adicto al portal
No importa lo que digan, hoy tocan a fiesta en la plaza
las mejores polillas de la comarca han sido sacudidas.
Hay fiesta en la plaza.
Las señoras con sus abanicos tapan sus caras
no por el calor reinante, es por la vergüenza
de las murmuraciones y las madrugadas.
Lo mueven de forma tal que parecen molinos de viento
todo por las murmuraciones del lugar,
las damas no soportan las infidelidades, no, que va.
Pero las que no son alcahuetas, son damiselas alegres
que aceptan por las puertas posteriores esos toques
en clave del señor de sus angustias.
Hay fiesta en la plaza, las mozas casaderas si no han vendido
ofertan sus frutas jugosas con sonrisas, pestañeos, saludos
o simplemente las descaradas con un ademán de propiedad.
Hay fiesta, que alegría, los mozalbetes corren por doquier
gritos, saltos y en todo eso uno que otro pantalón corto
sale con un remiendo y un jalón de oreja.
Hay fiesta en la plaza, no importa lo que pase ese día hay que salir con el casamiento, no hay otra oportunidad, hay que atrapar un sí a como de lugar.
Hay fiesta en la plaza y Gonzáles la mujer mas codiciada no acude temprano, la viejas murmuran, las mas jóvenes se frotan las manos no hay competencia para atrapar al mejor gallo del gallinero.
La fiesta transcurre con gran algarabía, el cornetín desafinado de la banda suena a cachiporras y regañadientes.
El calor es agobiante y las viejas del pueblo siguen abanicando sus desvergüenzas.
Ah! por fin llego la Gonzáles, los pollos se arremolinan las miradas que matan están a la orden del día, ella sabe que es exquisita más los demás no saben que ya tiene dueño, no saben que ya vendió las frutas.
Hay fiesta en la plaza, vamos todos a saltar de alegría, a cantar
vamos todos a disfrutar de este momento,
como no, esta noche habrá mas toques por la puerta trasera.
Hoy hubo fiesta en la plaza, se vendieron las frutas y las que no
la ofertan en las puertas de las casas, con un cafecito de compañía
y en la noche negra y cetrina unos toques en la puerta de atrás.
Hoy hubo fiesta en la plaza del pueblo, las polillas tienen entretención en los armarios, hay nuevos chismes y nuevos amores y la Gonzáles mostró la espuela de su gallo en la plaza del pueblo.
Bueno no le sigo el cuento no se como seguir sacándole a este cornetín un grito por nota cetrina, total y al fin se acabo la fiesta en la plaza del pueblo.
las mejores polillas de la comarca han sido sacudidas.
Hay fiesta en la plaza.
Las señoras con sus abanicos tapan sus caras
no por el calor reinante, es por la vergüenza
de las murmuraciones y las madrugadas.
Lo mueven de forma tal que parecen molinos de viento
todo por las murmuraciones del lugar,
las damas no soportan las infidelidades, no, que va.
Pero las que no son alcahuetas, son damiselas alegres
que aceptan por las puertas posteriores esos toques
en clave del señor de sus angustias.
Hay fiesta en la plaza, las mozas casaderas si no han vendido
ofertan sus frutas jugosas con sonrisas, pestañeos, saludos
o simplemente las descaradas con un ademán de propiedad.
Hay fiesta, que alegría, los mozalbetes corren por doquier
gritos, saltos y en todo eso uno que otro pantalón corto
sale con un remiendo y un jalón de oreja.
Hay fiesta en la plaza, no importa lo que pase ese día hay que salir con el casamiento, no hay otra oportunidad, hay que atrapar un sí a como de lugar.
Hay fiesta en la plaza y Gonzáles la mujer mas codiciada no acude temprano, la viejas murmuran, las mas jóvenes se frotan las manos no hay competencia para atrapar al mejor gallo del gallinero.
La fiesta transcurre con gran algarabía, el cornetín desafinado de la banda suena a cachiporras y regañadientes.
El calor es agobiante y las viejas del pueblo siguen abanicando sus desvergüenzas.
Ah! por fin llego la Gonzáles, los pollos se arremolinan las miradas que matan están a la orden del día, ella sabe que es exquisita más los demás no saben que ya tiene dueño, no saben que ya vendió las frutas.
Hay fiesta en la plaza, vamos todos a saltar de alegría, a cantar
vamos todos a disfrutar de este momento,
como no, esta noche habrá mas toques por la puerta trasera.
Hoy hubo fiesta en la plaza, se vendieron las frutas y las que no
la ofertan en las puertas de las casas, con un cafecito de compañía
y en la noche negra y cetrina unos toques en la puerta de atrás.
Hoy hubo fiesta en la plaza del pueblo, las polillas tienen entretención en los armarios, hay nuevos chismes y nuevos amores y la Gonzáles mostró la espuela de su gallo en la plaza del pueblo.
Bueno no le sigo el cuento no se como seguir sacándole a este cornetín un grito por nota cetrina, total y al fin se acabo la fiesta en la plaza del pueblo.