tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aquí en el pólder sustraído a la imaginación puedo palpar sus colores drapeados.
Bajo la tormenta perturbadora me he resguardado sigiloso entre los cangrejales.
La centralidad se ira corroyendo en el despanzurrar de cada mañana adormilada.
En la desindividuación y el particularizador arrojo de los detractores del devenir.
La variabilidad pretenderá languidecer bajo el musgo capital de su fantasía negra.
Debajo de los puentes morirán los fiordos barrocos básicos de la espuria inocente.
Seguirán reuniendo tiempo el duende delator del salitral y los aturdidos por amor.
Tras el camino de las horas sus risas adentelladas cruzarán empinadas sobre el aire.
Allí entre orlas y rescoldos de viento el acrisolar vivo de una mirada seré para vos.
Ellos disparatarán vaivenes citando espejuelos expandidos motorizados por el fuego.
Bajo la tormenta perturbadora me he resguardado sigiloso entre los cangrejales.
La centralidad se ira corroyendo en el despanzurrar de cada mañana adormilada.
En la desindividuación y el particularizador arrojo de los detractores del devenir.
La variabilidad pretenderá languidecer bajo el musgo capital de su fantasía negra.
Debajo de los puentes morirán los fiordos barrocos básicos de la espuria inocente.
Seguirán reuniendo tiempo el duende delator del salitral y los aturdidos por amor.
Tras el camino de las horas sus risas adentelladas cruzarán empinadas sobre el aire.
Allí entre orlas y rescoldos de viento el acrisolar vivo de una mirada seré para vos.
Ellos disparatarán vaivenes citando espejuelos expandidos motorizados por el fuego.