Claudia_Magica
Exp..
Hay una fiesta en casa, mis padres celebran las bodas de plata, toman todo lo que hay en las mesas y por ello llegan a tener una borrachera histórica,
mi papá te invito a celebrar pero como no tomas alcohol, no has caido en lo mismo que ellos. Los dos nos quedamos solos tras la fiesta y el escape de
los invitados tras haber saciado todos sus gustos
Nos ponemos a bailar para aprovechar la pista y el equipo de sonido que se quedo sin usar, bailamos y nos cansamos, me voy a tomar una ducha pero no
te aviso, así que cuando no puedes encontrarme te pones a buscarme como un loco, hasta que me hallas en el baño, toda desnudita tomando una helada ducha
para bajar la temperatura que siempre haces que se eleve en mi cuerpo.
Te quitas la ropa, cierras la puerta con llave y te acercas a mi como un animal carnivoro que encierra a su presa contra un árbol para devorarla a gusto,
me besas todo el cuerpo, claro que pasas mas tiempo con mis pechos que son tu debilidad y luego bajas a mi zona mas íntima, esa que esta depilada por tu
pedido, luego me pides algo que ya estaba en mi cabeza desde que entraste, me arrodillo ante ti para ponerme en posición perfecta y comerme ese pedazo de carne
que me da tanto placer en esas noches de locura que pasamos en tu casa, en la mía o en cualquier lugar que se preste para ello, te lo como todito, lleno mi boca
con el, así como a ti te gusta. Te contienes para no explotar en mi boca aunque te digo que no estaría mal que lo hicieras, ya que hace tiempo no tengo en mi
boca y en mi lengua el dulce sabor de tu esencia caliente. En mi mejor momento me haces detenerme, no entiendo el porque, hasta que me pones de espaldas a ti y
haces que busque el jabón que tu mismo tiraste, soy una nena muy obediente y hago lo que me pides, mientras lo hago, siento tus manos separando mis nalgas y tu
miembro erecto entrando lentamente por mi orificio mas pequeño y estrecho... me duele mucho pero no tanto como otras veces, el agua lo esta humedeciendo y lo
lubrica de una manera especial aunque habría sido mejor que usaras tu lengua...
Me penetras con fuerza, me retuerces los pezones y a veces pones tus manos en mi boca para callar mis gritos y también para que lama tus dedos, me excita que me
lo hagas de esa manera.
Despues de un buen tiempo siento como tu caudal caliente inunda mis entrañas, es una sensación muy rica pero la habría disfrutado mucho mas si hubieras elegido
mi vagina para acabar en ella.
"Esto no es una fantasía, ocurrió en verdad"
mi papá te invito a celebrar pero como no tomas alcohol, no has caido en lo mismo que ellos. Los dos nos quedamos solos tras la fiesta y el escape de
los invitados tras haber saciado todos sus gustos
Nos ponemos a bailar para aprovechar la pista y el equipo de sonido que se quedo sin usar, bailamos y nos cansamos, me voy a tomar una ducha pero no
te aviso, así que cuando no puedes encontrarme te pones a buscarme como un loco, hasta que me hallas en el baño, toda desnudita tomando una helada ducha
para bajar la temperatura que siempre haces que se eleve en mi cuerpo.
Te quitas la ropa, cierras la puerta con llave y te acercas a mi como un animal carnivoro que encierra a su presa contra un árbol para devorarla a gusto,
me besas todo el cuerpo, claro que pasas mas tiempo con mis pechos que son tu debilidad y luego bajas a mi zona mas íntima, esa que esta depilada por tu
pedido, luego me pides algo que ya estaba en mi cabeza desde que entraste, me arrodillo ante ti para ponerme en posición perfecta y comerme ese pedazo de carne
que me da tanto placer en esas noches de locura que pasamos en tu casa, en la mía o en cualquier lugar que se preste para ello, te lo como todito, lleno mi boca
con el, así como a ti te gusta. Te contienes para no explotar en mi boca aunque te digo que no estaría mal que lo hicieras, ya que hace tiempo no tengo en mi
boca y en mi lengua el dulce sabor de tu esencia caliente. En mi mejor momento me haces detenerme, no entiendo el porque, hasta que me pones de espaldas a ti y
haces que busque el jabón que tu mismo tiraste, soy una nena muy obediente y hago lo que me pides, mientras lo hago, siento tus manos separando mis nalgas y tu
miembro erecto entrando lentamente por mi orificio mas pequeño y estrecho... me duele mucho pero no tanto como otras veces, el agua lo esta humedeciendo y lo
lubrica de una manera especial aunque habría sido mejor que usaras tu lengua...
Me penetras con fuerza, me retuerces los pezones y a veces pones tus manos en mi boca para callar mis gritos y también para que lama tus dedos, me excita que me
lo hagas de esa manera.
Despues de un buen tiempo siento como tu caudal caliente inunda mis entrañas, es una sensación muy rica pero la habría disfrutado mucho mas si hubieras elegido
mi vagina para acabar en ella.
"Esto no es una fantasía, ocurrió en verdad"