thequietdeath
Poeta recién llegado
Despierto en el abismo de mi amargura
en la soledad me encuentro, aturdido
ahogado en la sangre que he bebido
del alma negra de mi conciencia.
Mi mente perdida en la indecencia
se hunde en el fango de la demencia,
y un eco lejano de voces perdidas
me llaman implorando clemencia.
Hundiendome, gritando, caigo desesperado
muriendo en el vuelo con el alma muerta,
ya no me elevare mas, estoy cansado,
mis alas estan rotas y mi corazón herido.
En sueños distantes, veo mi vida pasar
como la sátira de un mal cuento de hadas,
irónica, sarcástica, entre risas y lagrimas,
ante mis ojos la luz divina de mi aura
poco a poco, se desvanece en la nada.
Solo, estoy hundiendome, cayendo, gritando,
y de mis ojos brotan lagrimas ardientes
que me queman el alma y las entrañas,
ahogandome con la sangre que se derrama.
Estoy a tu lado y no me ves, cayendo eternamente
ante tus ojos, en tu presencia, pidiendo tu calor
¿Es que, acaso no me ves? ¿no escucha tu corazón?
Estoy perdido, cayendo al abismo del fuego eterno,
a las llamas del infierno en donde perdí la razón.
Yo creía en ti, y te abri las puertas de mi interior,
te extendí mis brazos como las alas de un ángel protector,
y las haz roto con el ego de tu orgulloso corazón,
cerraste mis puertas con el cerrojo de tu traición.
Ahora ya no creo en ti, no puedo ocultarlo,
cierro los ojos para no verte mas,
despues de todo el daño que me causaste,
no puedo sentir mas que odio y rencor.
¿Y me pides perdón? no escucho mas,
estoy cayendo, hundiendome,
huyendo de tu sombra, muriendome,
cayendo eternamente, con las alas rotas,
con el corazón herido, ahogandome
en la sangre de este indebido amor.
Cayendo estoy, gritando, implorando salvación,
perdido, estoy hundido en este negro corazón.
Si en el eco de la noche alguien me escucha,
con mi último aliento, suspiro, solo pido ayuda,
no soy un ángel, pero caido estoy.
en la soledad me encuentro, aturdido
ahogado en la sangre que he bebido
del alma negra de mi conciencia.
Mi mente perdida en la indecencia
se hunde en el fango de la demencia,
y un eco lejano de voces perdidas
me llaman implorando clemencia.
Hundiendome, gritando, caigo desesperado
muriendo en el vuelo con el alma muerta,
ya no me elevare mas, estoy cansado,
mis alas estan rotas y mi corazón herido.
En sueños distantes, veo mi vida pasar
como la sátira de un mal cuento de hadas,
irónica, sarcástica, entre risas y lagrimas,
ante mis ojos la luz divina de mi aura
poco a poco, se desvanece en la nada.
Solo, estoy hundiendome, cayendo, gritando,
y de mis ojos brotan lagrimas ardientes
que me queman el alma y las entrañas,
ahogandome con la sangre que se derrama.
Estoy a tu lado y no me ves, cayendo eternamente
ante tus ojos, en tu presencia, pidiendo tu calor
¿Es que, acaso no me ves? ¿no escucha tu corazón?
Estoy perdido, cayendo al abismo del fuego eterno,
a las llamas del infierno en donde perdí la razón.
Yo creía en ti, y te abri las puertas de mi interior,
te extendí mis brazos como las alas de un ángel protector,
y las haz roto con el ego de tu orgulloso corazón,
cerraste mis puertas con el cerrojo de tu traición.
Ahora ya no creo en ti, no puedo ocultarlo,
cierro los ojos para no verte mas,
despues de todo el daño que me causaste,
no puedo sentir mas que odio y rencor.
¿Y me pides perdón? no escucho mas,
estoy cayendo, hundiendome,
huyendo de tu sombra, muriendome,
cayendo eternamente, con las alas rotas,
con el corazón herido, ahogandome
en la sangre de este indebido amor.
Cayendo estoy, gritando, implorando salvación,
perdido, estoy hundido en este negro corazón.
Si en el eco de la noche alguien me escucha,
con mi último aliento, suspiro, solo pido ayuda,
no soy un ángel, pero caido estoy.