IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Firme luz que se iza,
como bandera de un firmamento libre,
la sinceridad del viento
compunge a cualquier alma dudosa,
la eleva hacia el dolor,
para que caiga con el peso de la guerra,
batallas de tenues promesas,
se ofuscan, como se ofusca la noche,
como se ofusca la vida,
en sus últimos instantes de cordura,
la remanente reminiscencia
de la sapiencia obtenida,
es la desidia lograda,
de un cúmulo de cadáveres inmortales,
porque su arrepentimiento
nunca se extinguirá,
como la luna avanza,
la lanza del tiempo se clava
en la cara de la muerte,
el sol trama su último amanecer,
uno en el que el día
sea por siempre
vestigio de un olvido
que late en el corazón del creador,
serán sus preceptos, falencias,
ocurrencias de un universo agotado,
clamará la existencia,
por una muerte más dulce que la victoria,
perderemos como nunca,
con un goce extracorpóreo.
como bandera de un firmamento libre,
la sinceridad del viento
compunge a cualquier alma dudosa,
la eleva hacia el dolor,
para que caiga con el peso de la guerra,
batallas de tenues promesas,
se ofuscan, como se ofusca la noche,
como se ofusca la vida,
en sus últimos instantes de cordura,
la remanente reminiscencia
de la sapiencia obtenida,
es la desidia lograda,
de un cúmulo de cadáveres inmortales,
porque su arrepentimiento
nunca se extinguirá,
como la luna avanza,
la lanza del tiempo se clava
en la cara de la muerte,
el sol trama su último amanecer,
uno en el que el día
sea por siempre
vestigio de un olvido
que late en el corazón del creador,
serán sus preceptos, falencias,
ocurrencias de un universo agotado,
clamará la existencia,
por una muerte más dulce que la victoria,
perderemos como nunca,
con un goce extracorpóreo.