IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Si viviéramos siempre en compañía,
con las mismas compañías,
solo nuevas, por intenso deseo,
y nuevos horizontes,
de saberes milagrosos,
si contempláramos
al sol nunca ceder,
a la luna nunca caer,
si tan solo los astros fueran
un solo destello eterno,
si no pudiéramos ofuscarnos,
porque en nosotros,
tantos deberes ensoñados existen,
si debiéramos de demostrar nuestro aprecio,
cada vez que nuestras sombras
tocan el cielo,
si viviéramos en la cúspide del placer,
entre coronas de uvas,
y armaduras de rosas,
si viviéramos con tal dicha,
nunca podríamos,
ni tan siquiera
imaginar la muerte propia.
con las mismas compañías,
solo nuevas, por intenso deseo,
y nuevos horizontes,
de saberes milagrosos,
si contempláramos
al sol nunca ceder,
a la luna nunca caer,
si tan solo los astros fueran
un solo destello eterno,
si no pudiéramos ofuscarnos,
porque en nosotros,
tantos deberes ensoñados existen,
si debiéramos de demostrar nuestro aprecio,
cada vez que nuestras sombras
tocan el cielo,
si viviéramos en la cúspide del placer,
entre coronas de uvas,
y armaduras de rosas,
si viviéramos con tal dicha,
nunca podríamos,
ni tan siquiera
imaginar la muerte propia.
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