RAUL CONTRERAS
Poeta recién llegado
Un abrigo bajo el brazo,
y una maleta, y una pena,
y el sabor de unos besos maternos,
y el adiós de los hermanos.....
la imagen de mi padre.
Y un silencio reflexivo, y en la conciencia
un reproche, y en las manos vacías:
un deseo irresistible de coger
la azada y abrirle surcos a la vida.
Y arrancarle a la tierra lágrimas de olvido,
y a los frutos la ilusión de un despertar
pleno.
Y reanudar el camino sobre los surcos
abiertos y llenarme de fertilidad
aunque un antes perviva en la memoria.
y una maleta, y una pena,
y el sabor de unos besos maternos,
y el adiós de los hermanos.....
la imagen de mi padre.
Y un silencio reflexivo, y en la conciencia
un reproche, y en las manos vacías:
un deseo irresistible de coger
la azada y abrirle surcos a la vida.
Y arrancarle a la tierra lágrimas de olvido,
y a los frutos la ilusión de un despertar
pleno.
Y reanudar el camino sobre los surcos
abiertos y llenarme de fertilidad
aunque un antes perviva en la memoria.