Timur el cojo
Poeta recién llegado
Y noté un conflicto: trabajaba por y para la droga.
Esta es la oda de un hombre
borracho de sobriedad, de un hombre
moderado en el comer, de alguien
puntual, eficaz, valiente.
Mas todo eso no fui...
Un quejido, un quisiera:
darle un final a todo esto,
explicarte mis errores o
justificarte mis pecados,
exponer en larga tesis todo
lo que fue bueno, y que
te olvides de lo malo.
Mas no me creo capaz siquiera
de dos líneas paralelas,
de un bolígrafo bien tomado,
de una conversación que empiece
y termines.
Esta es la oda de un hombre
que ya pasó de la verguenza
o el compromiso.
Una oda a mi piel,
que se cae a escamas;
a mi nariz,
siempre torturada.
Así dame la mano y confía en mi amigo,
que siempre miento.
Esta es la oda de un hombre
borracho de sobriedad, de un hombre
moderado en el comer, de alguien
puntual, eficaz, valiente.
Mas todo eso no fui...
Un quejido, un quisiera:
darle un final a todo esto,
explicarte mis errores o
justificarte mis pecados,
exponer en larga tesis todo
lo que fue bueno, y que
te olvides de lo malo.
Mas no me creo capaz siquiera
de dos líneas paralelas,
de un bolígrafo bien tomado,
de una conversación que empiece
y termines.
Esta es la oda de un hombre
que ya pasó de la verguenza
o el compromiso.
Una oda a mi piel,
que se cae a escamas;
a mi nariz,
siempre torturada.
Así dame la mano y confía en mi amigo,
que siempre miento.