Hablar del tiempo, de los minutos que son segundos acompasados de dolores germinados. Espero que lo disfruten.
ESTOY EN UNA FANTASÍA (la única, la tuya)
¡Muéstrate!
¡Cuéntame silencio!
Cómo se lamen los murmullos
que corren en el lago de las paredes
y hablan entre aromas a mis sentidos.
¡Dime reposo!
Cómo romper el nostálgico hipo
que como gris sanguijuela corroe
el labio de bambú revelado a mi pecho.
¡Siéntate dulzura!
Como esa, la canción exclusiva,
la de bailes de rasgo de hambres
que marcan el ritmo de adivinanzas mojadas.
Estoy en una fantasía, tú
de rieles mojados, inquietos.
¡Mírame!
En este día deslumbrado de luces blasonadas
por entre celofanes de tentaciones orgánicas
que supuran el origen del dolor más oculto.
Son, es día, nada más que un tiempo.
Una multiplicación de horas airadas de ponientes
entre los ecos de minutos que se sienten, susurro
de tus palabras marcadas a ritmo de huecos poseídos.
Ese puñado de un tiempo de energías del Trópico
y jaulas de canela emocional ante el espejo, germen
que se viste de rojo avergonzado por flaquezas
dudas convertidas en espacios de cordones de placer.
Ahora me descubro. ¡Fíjate!
Tu tentación sabe romper,
mi vagón de mendicidad,
en un puñado de minutos
que cavan los labios cóncavos
y encintados con frágil seda.
* * * * * * *
luzyabsenta
ESTOY EN UNA FANTASÍA (la única, la tuya)
¡Muéstrate!
¡Cuéntame silencio!
Cómo se lamen los murmullos
que corren en el lago de las paredes
y hablan entre aromas a mis sentidos.
¡Dime reposo!
Cómo romper el nostálgico hipo
que como gris sanguijuela corroe
el labio de bambú revelado a mi pecho.
¡Siéntate dulzura!
Como esa, la canción exclusiva,
la de bailes de rasgo de hambres
que marcan el ritmo de adivinanzas mojadas.
Estoy en una fantasía, tú
de rieles mojados, inquietos.
¡Mírame!
En este día deslumbrado de luces blasonadas
por entre celofanes de tentaciones orgánicas
que supuran el origen del dolor más oculto.
Son, es día, nada más que un tiempo.
Una multiplicación de horas airadas de ponientes
entre los ecos de minutos que se sienten, susurro
de tus palabras marcadas a ritmo de huecos poseídos.
Ese puñado de un tiempo de energías del Trópico
y jaulas de canela emocional ante el espejo, germen
que se viste de rojo avergonzado por flaquezas
dudas convertidas en espacios de cordones de placer.
Ahora me descubro. ¡Fíjate!
Tu tentación sabe romper,
mi vagón de mendicidad,
en un puñado de minutos
que cavan los labios cóncavos
y encintados con frágil seda.
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luzyabsenta